La colmena ruge, y una nueva clase emerge del barro

La guerra en Tertium nunca descansa. Bajo la superficie agrietada de esta colmena gigantesca, donde el aire es una mezcla de óxido, suciedad, humo y desesperación, hay un tipo de guerrero que no necesita disciplina militar ni un credo del Imperio para sobrevivir. La nueva clase Hive Scum —la Escoria de la Colmena— llega como un recordatorio brutal de que no todo combatiente elegante lleva servoarmadura ni entona letanías al cargar. Algunos simplemente salen del fango, empuñan lo que encuentran y hacen trizas al enemigo porque, sinceramente, es lo único que han hecho toda su vida.

Este nuevo DLC para Warhammer 40,000: Darktide se centra precisamente en eso: en encapsular esa sensación de violencia improvisada, química callejera y supervivencia pura. Hive Scum no pretende competir con el refinamiento de los Veteranos ni con la fiereza disciplinada del Zealot. Su identidad está en otro sitio. Es más sucia, más salvaje y, por momentos, más divertida que casi todo lo que habíamos visto en el juego.

Una clase nacida del subsuelo de Tertium

Fatshark ha construido esta clase pensando en el arquetipo del criminal de la colmena: gente criada entre túneles donde el aire apenas se respira, rodeada de cárteles, contrabando y una vida tan barata que nadie derrama una lágrima cuando mueren por docenas. Es un perfil que encaja sorprendentemente bien en la narrativa del juego, mucho mejor que algunos añadidos anteriores. Hive Scum se siente natural en el universo de Darktide, como si siempre hubiera estado esperando su turno.

En el plano del rol, el juego presenta nuevas caras, peinados, tatuajes, trasfondos y piezas de armadura inspiradas en los cárteles que gobiernan la colmena. Visualmente, la clase es inconfundible: ropa desgastada, modificaciones improvisadas, botellas sospechosas colgando del cinturón… y una actitud desafiante que encaja a la perfección con el tono decadente de Tertium.

Lo que no termina de encajar tan bien es que buena parte de esta personalización queda restringida exclusivamente a la clase. No es un desastre, pero sí una limitación que llama la atención, especialmente porque muchos jugadores disfrutarían de usar estas opciones en otros personajes.

Un arsenal tan peligroso como su dueño

Si algo define a Hive Scum, es su relación con las armas. No son refinadas, no son estandarizadas, no son “Imperiales”: son herramientas de matar hechas con lo que había a mano. El DLC introduce seis armas completamente nuevas: tres de combate cuerpo a cuerpo y tres a distancia.

Las armas cuerpo a cuerpo van desde una palanca capaz de arrancar piezas de servoarmadura hasta una sierra impregnada de toxinas o un par de dagas afiladas listas para un baile letal a dos manos. No todas brillan por igual, pero todas transmiten esa sensación de improvisación brutal que uno espera de la clase.

El espectáculo de verdad está en la doble empuñadura. Golpear, cortar, empujar, esquivar: todo fluye con un ritmo agresivo y caótico que define la identidad jugable de la clase. También ocurre en las armas de proyectiles, donde destacan sobre todo las pistolas automáticas dobles, capaces de limpiar hordas a velocidad demencial, y los modelos de doble cañón que ofrecen una fuerza de impacto extraordinaria.

Entre ellas aparece un arma más exótica: una pistola de agujas que infecta incluso a los enemigos más resistentes. Es útil, sin duda, pero carece del magnetismo visceral que tienen las armas dobles. Hive Scum brilla cuando empuña algo en cada mano, y el diseño del DLC lo sabe.

Química ilegal al servicio del combate

La gran novedad jugable del DLC no es solo su catálogo de armas, sino una mecánica que define por completo su estilo: el “Especial del Cártel”, una mezcla de estimulantes caseros que la clase puede fabricar gracias a un nuevo árbol de talentos exclusivo.

Cada nivel otorga dos puntos: uno para el árbol tradicional y otro para mejorar esta brebajada ilegal. El resultado es un sistema adictivo, poderoso y con una flexibilidad enorme. Puedes potenciar tu resistencia al daño, ganar velocidad extra, acelerar la recuperación de habilidades o simplemente volverte más rápido que cualquier otra clase del juego. Usarlo impide recoger estimulantes estándar durante las misiones, pero el intercambio merece la pena cada vez. Es como llevar siempre en los bolsillos una dosis personal de “modo berserker”.

Este diseño refuerza la identidad de Hive Scum: un luchador que no sobrevive por disciplina, sino por química y rabia.

Blitz: entre granadas y cohetes

La nueva clase presenta también tres habilidades Blitz que amplían todavía más su capacidad destructiva:

  • Una granada cegadora con recuperación por bajas, perfecta para controlar grupos sin gastar recursos valiosos.
  • Una granada química que envenena una zona, ideal para borrar hordas o desgastar a monstruos.
  • Y la estrella absoluta del kit: el Portador de Explosiones, un mini lanzacohetes desechable que convierte cualquier pasillo estrecho en una carnicería.

No hace falta decir que el lanzacohetes es el favorito de muchos desde el primer minuto. Tiene pocas cargas, sí, pero cada impacto es una delicia visceral que derriba casi todo lo que toca. El simple hecho de correr entre enemigos, apuntar un cohete y ver cómo salen volando como muñecos de trapo es uno de esos pequeños placeres que Darktide ofrece en sus mejores momentos.

Tres habilidades, tres estilos

Para completar la construcción, Hive Scum incluye tres habilidades de combate principales, y cada una transforma la forma de jugar:

Descontrol, una habilidad pensada para quienes quieren ser un torbellino cuerpo a cuerpo. Aumenta la potencia y velocidad de ataque, y te hace inmune a aturdimientos y supresión. Su duración puede extenderse golpeando enemigos, lo que genera un ciclo constante de agresión que se siente increíble.

Suministro de Estimulantes, más orientada al equipo. En lugar de una cura tradicional, arrojas una caja que reparte tu brebaje químico, otorgando a tus aliados las ventajas de tu mezcla ilegal. No es tan espectacular como otras habilidades, pero en composiciones correctas puede marcar la diferencia.

Desperado, la habilidad más espectacular y divertida de la clase. Concede resistencia infinita al correr, inmunidad al daño a distancia y recargas gratuitas mientras dure. En esencia, es un modo “imparable” que te permite atravesar el campo de batalla mientras repartes balas sin descanso. Es casi obsceno lo poderosa que resulta en situaciones concretas, y no es de extrañar que se convierta en la favorita de muchísimos jugadores.

Una clase pensada para el caos

Jugar como Hive Scum es una experiencia que combina agresividad, movilidad, improvisación y un toque de humor negro. Saltas entre pasillos infectados, disparas en dúo, corres como un poseso, inhalas estimulantes que harían temblar a un médico del Mechanicus y prendes fuego a medio escuadrón enemigo con un cohete improvisado.

Es una clase energética, directa, de esas que te mantienen sonriendo incluso cuando el combate se desmadra. Y aunque no todas las rutas del árbol de talentos son igual de útiles, ni todas sus armas están perfectamente balanceadas, la sensación general es la de estar jugando algo fresco, potente y tremendamente divertido.


Conclusión

Hive Scum es uno de los añadidos más inspirados que Darktide ha recibido. No solo introduce un estilo de combate completamente distinto, sino que lo hace con personalidad, coherencia temática y un arsenal que invita a experimentar. Hay pequeños desequilibrios, sí, y la decisión de bloquear parte de la personalización solo para esta clase limita un poco su impacto visual. Pero en lo jugable, en lo visceral y en lo puramente divertido, es un DLC que cumple con creces.

Quien busque un estilo de juego agresivo, móvil y caótico encontrará aquí el juguete perfecto.


Lo mejor

  • La doble empuñadura brilla como nunca: fluida, potente y muy satisfactoria.
  • El Portador de Explosiones es una genialidad pura.
  • El sistema del “Especial del Cártel” añade profundidad y personalidad al combate.
  • La clase encaja de maravilla en la narrativa de Tertium.

Lo peor

  • Parte de la personalización queda inexplicablemente bloqueada por clase.
  • Algunas rutas del árbol de talentos no están al nivel de las demás.
  • Ciertas armas tienen un valor desigual frente al set doble estándar.

Desarrollador: Fatshark
Editor: Fatshark
Plataformas: PC 
Nota final: 8 / 10

El análisis se realizó gracias a una clave para PC cedida por Plan of Attack

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