El nostálgico viaje que muchos esperaban
En un mercado saturado de grandes producciones y secuelas interminables, de vez en cuando, un juego indie consigue romper la barrera del ruido para recordarnos por qué nos enamoramos de los videojuegos en primer lugar. The Good Old Days, lanzado de forma sorpresiva el pasado 22 de octubre en Steam, es uno de esos juegos. Con una propuesta que bebe directamente de la nostalgia de los 80 y 90, esta aventura metroidvania nos invita a revivir una infancia idealizada, inspirada en películas como Los Goonies. Pero, ¿es esta promesa de regreso al pasado tan dorada como parece?
Desarrollado por el pequeño estudio ヨコゴシステムズ y distribuido por GRAVITY, el juego nos pone en la piel de Sean, un chaval que, junto a su pandilla de amigos, los Noogies, vive una vida relativamente tranquila en la pintoresca ciudad de Arostia. Sin embargo, la paz se rompe cuando un prestamista se presenta exigiendo el pago de una cuantiosa deuda de 30.000 dólares, dejada por el padre desaparecido de Sean. Con el tiempo en su contra y sus amigos atrapados bajo tierra, Sean debe embarcarse en una aventura para saldar la deuda, rescatar a su pandilla y enfrentarse a unos matones, todo antes de que el reloj marque las doce.

La libertad por bandera, la exploración como estandarte
Uno de los aspectos más celebrados de The Good Old Days es su enfoque no lineal. El objetivo principal, conseguir el dinero, no se limita a un camino único y prefijado. Se puede explorar, resolver puzles, encontrar secretos escondidos, participar en minijuegos o incluso intentar la suerte con la lotería. Esta variedad de opciones es un soplo de aire fresco en el género, permitiendo que el jugador aborde la misión como prefiera. Si eres de los que disfrutan de un buen desafío de combate, puedes buscar a los jefes opcionales y enfrentarte a ellos. Si, por el contrario, prefieres una experiencia más relajada, puedes centrarte en la exploración y la resolución de acertijos. Esta flexibilidad es un punto a favor que hace que el juego sea accesible para un público más amplio.
La exploración es gratificante, y el mundo de Arostia, aunque no es un mapa enorme, está lleno de detalles y secretos que invitan a la curiosidad. El pixel art vibrante y cálido ayuda a crear una atmósfera acogedora y entrañable, que nos transporta a esa época pasada con una gran eficacia. Los escenarios están bien diseñados y esconden referencias a la cultura pop de los 80 que harán sonreír a los más nostálgicos.

Una narrativa que evoluciona con el jugador
Otro de los grandes aciertos del juego es su sistema narrativo. Al completar el juego por primera vez, se desbloquea una sección de «recuerdos» que muestra una serie de 31 finales distintos, cada uno de ellos representado por una «Polaroid». Esto revela una estructura narrativa circular, donde las decisiones que tomas en una partida influyen en los eventos y desenlaces de la siguiente. Esta rejugabilidad está pensada para que el jugador vuelva a Arostia una y otra vez, descubriendo nuevos detalles de la historia y desbloqueando los diferentes finales.
A lo largo de la aventura, Sean irá rescatando a sus amigos, los Noogies, cada uno con una habilidad única que le permitirá acceder a nuevas áreas y resolver puzles. Esta mecánica clásica de los metroidvania está bien implementada, incentivando la exploración y la progresión. Además, la personalidad de cada personaje añade un toque especial a la aventura, haciendo que nos preocupemos por su destino.
El sistema de Nueva Partida+ es otro de los puntos a destacar. Al volver a jugar, la deuda aumenta y se añaden nuevos diálogos y desafíos. Esto hace que cada partida se sienta fresca y desafiante, y demuestra el cuidado que el estudio ha puesto en la experiencia del jugador.

El precio de la ambición
Sin embargo, no todo es perfecto en The Good Old Days. La gran cantidad de mecánicas, aunque es un punto fuerte, puede ser a su vez un arma de doble filo. La experiencia, aunque variada, puede sentirse un poco dispersa en algunos momentos. Si bien la libertad es bienvenida, un exceso de opciones puede hacer que el juego pierda un poco el foco. En las primeras horas, la búsqueda de dinero puede sentirse algo repetitiva hasta que se desbloquean las habilidades necesarias para un viaje más ágil.
El combate y los jefes, aunque opcionales, son uno de los puntos más débiles del juego. No están tan pulidos como otras mecánicas, y su dificultad puede sentirse desequilibrada en comparación con la exploración. Para aquellos que busquen un desafío más profundo en los combates, podría resultar un punto de decepción.
La dependencia de la nostalgia es otro aspecto a considerar. Si bien la estética retro es atractiva, su éxito se apoya en gran medida en el recuerdo de una época pasada. Un jugador ajeno a las referencias de los 80 y 90 podría no conectar de la misma manera con la historia y el universo del juego. La magia de The Good Old Days reside en gran parte en la conexión emocional con el pasado, y si esa conexión no está ahí, el juego podría perder parte de su encanto.
El ciclo de 24 horas y la penalización por morir (cada muerte añade 3 minutos al reloj) pueden generar una presión innecesaria para algunos jugadores. Aunque la idea es generar una sensación de urgencia, en ocasiones puede resultar frustrante en lugar de desafiante, especialmente en momentos de exploración o búsqueda de secretos.

En resumen
The Good Old Days es un juego que cumple su promesa de ofrecer una aventura nostálgica y metroidvania. Su libertad de exploración, su rejugabilidad gracias a los múltiples finales y su encantador apartado artístico lo convierten en un título destacado de 2025. Sin embargo, su enfoque disperso, un combate mejorable y una dependencia de la nostalgia pueden ser puntos débiles para algunos jugadores. A pesar de sus defectos, The Good Old Days es una carta de amor a los juegos de antaño que merece la pena ser jugada.

Conclusiones
The Good Old Days es un título que logra capturar la esencia de la nostalgia de los 80 y 90. A pesar de algunos problemas en el combate y una dependencia de la nostalgia, el juego ofrece una experiencia satisfactoria y variada. Su libertad de exploración, su sistema de múltiples finales y su encantador apartado artístico lo convierten en una recomendación sólida para los amantes de los metroidvania y los juegos retro. Es un juego que te invita a explorar, descubrir y revivir la magia de la infancia, una vez más, en la comodidad de tu PC.
- Desarrollador: ヨコゴシステムズ
- Editor: Gravity
- Plataformas: PC y Nintendo Switch

