Han pasado 23 años desde la última entrega de una de las sagas más queridas del videojuego: Legacy of Kain: Defiance. Desde entonces, el universo de Nosgoth quedó en un silencio incómodo, casi como si el destino —tan presente en la propia narrativa de la saga— se hubiera impuesto también fuera de la pantalla.
Pero contra todo pronóstico, el legado vampírico ha vuelto. Tras las remasterizaciones de Legacy of Kain: Soul Reaver y su secuela, además del regreso de Defiance, llega por fin un título completamente nuevo: Legacy of Kain: Ascendance.
La pregunta es inevitable: ¿estamos ante el renacimiento que la saga merecía… o ante un simple experimento nostálgico?

Un regreso con polémica narrativa
Antes de hablar de su jugabilidad, es imprescindible entender el contexto narrativo de Ascendance. El juego bebe directamente de los acontecimientos reinterpretados en la novela gráfica Soul Reaver: The Dead Shall Rise, un proyecto que generó bastante división entre los fans más veteranos.
El principal motivo de controversia es la introducción de Elaleth, un personaje completamente nuevo que, según esta nueva versión, tiene un papel clave en eventos fundamentales de la historia original. Esto implica reescribir parte del canon, algo que en una saga tan venerada como Legacy of Kain no iba a pasar desapercibido.
En Ascendance, volvemos a vivir los orígenes de Raziel —uno de los personajes más icónicos del videojuego—, desde su etapa como guerrero Sarafan hasta su transformación en vampiro bajo el mandato de Kain. Sin embargo, esta vez lo hacemos con la constante presencia de Elaleth, lo que cambia el enfoque de muchos momentos clave.
El resultado es una narrativa que, aunque bien escrita y con momentos interesantes, genera sensaciones encontradas. Por un lado, se agradece el esfuerzo por expandir el universo; por otro, muchos jugadores sentirán que se ha alterado innecesariamente una historia que ya funcionaba perfectamente.
Aun así, el tono sigue siendo fiel a la saga: oscuro, teatral y cargado de diálogos densos que exploran temas como el destino, la traición y la redención.

Un cambio radical en la jugabilidad
Uno de los aspectos más llamativos de Legacy of Kain: Ascendance es su apuesta jugable. Lejos del enfoque 3D de entregas anteriores, aquí nos encontramos con un juego de acción en 2D con desplazamiento lateral y estética pixel-art.
En un panorama actual dominado por los metroidvania, la decisión más sorprendente es que Ascendance no sigue esta estructura. En lugar de un mapa interconectado, el juego propone niveles lineales con progresión clásica.
Y aquí surge uno de sus mayores “qué hubiera pasado si…”. Porque pocas sagas encajan tan bien con el diseño metroidvania como Legacy of Kain. De hecho, títulos como Soul Reaver ya apuntaban en esa dirección, aunque en 3D.
Sin embargo, el juego opta por algo más directo y accesible, centrado en la acción y la narrativa. Una decisión que no es necesariamente mala… pero que sí se siente como una oportunidad desaprovechada.

Cuatro protagonistas, cuatro formas de jugar
Uno de los grandes aciertos del juego es permitirnos controlar a cuatro personajes distintos, cada uno con sus propias mecánicas:
- Elaleth
- Raziel (humano Sarafan)
- Kain
- Raziel (vampiro)
Este enfoque aporta variedad y dinamismo a la experiencia. No estamos ante un simple cambio estético: cada personaje se juega de forma diferente.
Por ejemplo, los vampiros deben alimentarse constantemente de la sangre de sus enemigos para sobrevivir, lo que introduce una mecánica de gestión de vida bastante interesante. Mientras tanto, el Raziel humano utiliza ataques de fuego para eliminar definitivamente a los vampiros, evitando que regresen.
Elaleth, por su parte, añade movilidad aérea, mientras que Kain cuenta con habilidades únicas como atravesar ciertos obstáculos.
Esta diversidad es clave para mantener el interés en un juego que, como veremos más adelante, no destaca precisamente por su duración.

Combate sólido, pero con matices
El sistema de combate es otro de los puntos fuertes. Se siente ágil, contundente y adapta bastante bien la esencia de los juegos originales al formato 2D.
Muchos enemigos requieren remates específicos para ser eliminados definitivamente, lo que añade una capa táctica interesante. No basta con atacar sin pensar: hay que entender cómo funciona cada tipo de enemigo.
Sin embargo, no todo funciona igual de bien. Hay ciertas decisiones de control que resultan extrañas, como la falta de fluidez al atacar en el aire o una sensación general de deslizamiento al moverse, como si el personaje caminara sobre hielo.
No son fallos que rompan la experiencia, pero sí lo suficientemente notorios como para empañar un sistema de combate que, por lo demás, cumple con creces.

Un juego profundamente narrativo
Si algo define a Legacy of Kain: Ascendance es su fuerte enfoque narrativo. A pesar de ser un juego de acción, dedica una gran cantidad de tiempo a diálogos, escenas y elementos de lore.
Esto incluye coleccionables que amplían la historia de Nosgoth, así como secuencias especiales en 3D que imitan el estilo visual de la primera PlayStation. Estas secciones, más cercanas al puzle que a la acción, refuerzan el componente narrativo.
Para los fans de la saga, esto será un auténtico regalo. Para otros jugadores, puede romper el ritmo de la partida.
El doblaje en inglés merece una mención especial, con el regreso de voces míticas como Michael Bell, cuya interpretación sigue siendo tan imponente como siempre.

Duración: el gran problema de Ascendance
Si hay un aspecto que va a generar debate entre jugadores, ese es sin duda la duración de Legacy of Kain: Ascendance.
Estamos ante una aventura que puede completarse en aproximadamente 3 horas, incluso menos si dominamos sus mecánicas o jugamos en dificultades bajas. En un mercado donde incluso los títulos independientes suelen ofrecer experiencias más extensas o rejugables, esta cifra se queda muy corta.
Sí, hay coleccionables y varios niveles de dificultad que invitan a repetir la partida, pero la realidad es que el juego no está diseñado para ser rejugado intensivamente. Una vez terminada la historia, pocos incentivos quedan más allá del interés por el lore.
Esto nos lleva a una conclusión bastante clara: Ascendance se siente más como un proyecto complementario que como una entrega principal de la saga.

Dificultad: un toque clásico que se agradece
En cuanto al desafío, el juego ofrece cinco niveles de dificultad, desde un modo historia prácticamente sin riesgo hasta una exigente modalidad “pesadilla”.
En dificultad normal, el juego logra un equilibrio interesante: es desafiante, obliga a aprender patrones enemigos y penaliza errores, pero nunca llega a frustrar en exceso.
Este enfoque recuerda a los títulos clásicos, donde morir formaba parte del aprendizaje. En ese sentido, Ascendance sí logra capturar parte del espíritu original de la saga.
Para quienes solo quieran disfrutar de la narrativa, el modo historia elimina prácticamente cualquier obstáculo, permitiendo centrarse en el argumento sin interrupciones.

Apartado gráfico: correcto… pero muy por debajo del estándar actual
El estilo pixel-art de Legacy of Kain: Ascendance cumple su función, pero no logra destacar.
En los últimos años, el listón del pixel-art ha subido considerablemente, con juegos que ofrecen animaciones fluidas, gran nivel de detalle y una dirección artística sobresaliente. En comparación, Ascendance se siente demasiado simple y poco trabajado.
Las animaciones son básicas, los escenarios carecen de riqueza visual y, en general, da la sensación de ser un proyecto de bajo presupuesto.
No es un apartado que arruine la experiencia, pero sí uno que impide que el juego brille como debería, especialmente tratándose de una saga tan icónica.

Sonido y doblaje: el alma del juego
Si el apartado visual deja dudas, el sonoro es justo lo contrario: uno de los grandes pilares del juego.
La banda sonora combina el estilo clásico de la saga con composiciones más dinámicas que encajan con la acción en 2D. No es especialmente extensa, pero sí muy efectiva, con temas que refuerzan la atmósfera oscura y épica de Nosgoth.
Pero lo verdaderamente destacable es el doblaje. El regreso de actores originales como Michael Bell o Simon Templeman es, sencillamente, emocionante.
Escuchar nuevamente estas voces aporta una autenticidad que eleva la experiencia narrativa. Es, probablemente, uno de los mayores regalos que ofrece el juego a los fans de toda la vida.

Precio y plataformas: ¿vale lo que cuesta?
El juego se ha lanzado en PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2 y PC con un precio recomendado de 19,99€.
Sobre el papel, podría parecer un precio ajustado… pero teniendo en cuenta su duración y limitaciones, la percepción cambia.
Por otro lado, también se incluye dentro de la colección remasterizada de Legacy of Kain: Defiance, lo que refuerza la sensación de que estamos ante un contenido adicional más que un título independiente de gran calibre.
No es un precio escandaloso, pero sí uno que puede generar dudas, especialmente para quienes no sean fans acérrimos de la saga.
Sensaciones finales: la moneda cae de canto
Hablar de Legacy of Kain: Ascendance es hablar de una mezcla constante de sensaciones.
Por un lado, es imposible no emocionarse al volver a Nosgoth, a sus personajes y a su tono narrativo. Hay momentos en los que el juego captura perfectamente la esencia de la saga.
Pero al mismo tiempo, resulta evidente que estamos ante un proyecto modesto, con limitaciones claras en presupuesto, ambición y ejecución.
No es el gran regreso que la saga necesitaba. Ni siquiera es un paso firme en esa dirección. Es, más bien, un pequeño recordatorio de lo que Legacy of Kain fue… y de lo que todavía podría volver a ser.
Y quizá ahí está su mayor valor: en mantener viva la llama.

Conclusión
Legacy of Kain: Ascendance es un juego que se mueve constantemente entre la nostalgia y la frustración. Tiene ideas interesantes, respeta el tono de la saga y ofrece un combate sólido, pero se queda muy corto en ambición, duración y acabado técnico.
Es recomendable principalmente para fans de la saga, que sabrán apreciar sus guiños y su narrativa. Para el resto, puede resultar una experiencia demasiado breve y limitada.
No es el renacimiento que Legacy of Kain merecía… pero al menos es un primer paso.
Lo mejor
- Variedad jugable con cuatro personajes diferenciados
- Narrativa fiel al tono oscuro y filosófico de la saga
- Banda sonora y doblaje de gran nivel
- Regreso de voces originales icónicas
- Combate satisfactorio en 2D
Lo peor
- Duración muy escasa (unas 3-4 horas)
- Pixel-art poco trabajado
- Problemas en el control y sensación de movimiento
- Cambios en el canon que no convencerán a todos
- Precio algo elevado para lo que ofrece
Ficha técnica
- Desarrollador: Bit Bot Media
- Editor: Crystal Dynamics
- Plataformas: PS5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch, Nintendo Switch 2, PC
- Género: Acción 2D / Aventura narrativa
Nota final: 6,5 / 10
Este análisis ha sido posible gracias a una clave de PC otorgada por Sandbox Strategies
