¿Alguna vez has imaginado mezclar la intensidad de los clásicos como Contra o Mega Man con la libertad de movimiento de la cuerda ninja de Worms Armageddon? Puede sonar como una combinación imposible, pero lo cierto es que ChainStaff, lo nuevo del estudio Mommy’s Best Games, consigue precisamente eso… y lo hace con una personalidad arrolladora.
Desde el primer momento, ChainStaff deja claro que no es otro juego indie más de acción lateral. Aquí la clave no está solo en disparar o saltar, sino en cómo te mueves por el escenario. Su mecánica principal —un bastón alienígena que funciona como arma, gancho, plataforma e incluso escudo— redefine completamente la forma en la que interactúas con el entorno.

Libertad de movimiento: la gran revolución del juego
Muchos títulos han intentado implementar sistemas de gancho o desplazamiento aéreo, desde Bionic Commando hasta propuestas más modernas. Sin embargo, la mayoría terminan sintiéndose limitados, rígidos o demasiado guiados.
ChainStaff rompe con esa tendencia.
Aquí puedes engancharte prácticamente a cualquier superficie —y también a enemigos— con una fluidez sorprendente. El resultado es un sistema que transmite tres sensaciones clave: libertad, fluidez y diversión. No es exagerado decir que el movimiento es el auténtico protagonista del juego.
Cada salto, cada impulso y cada balanceo se sienten orgánicos. Puedes usar el bastón como una lanza, como una cuerda o incluso como punto fijo en el aire para reposicionarte estratégicamente mientras disparas. Esto no solo añade profundidad, sino que eleva el techo de habilidad del jugador de forma notable.

Un concepto sencillo con capas de profundidad
A nivel jugable, ChainStaff parece accesible al principio: moverte, disparar, engancharte. Pero en cuanto avanzas, descubres que el sistema tiene muchas más capas de lo que aparenta.
El arma principal se complementa con un arsenal secundario que puedes mejorar: misiles, granadas, drones orbitales… todo ello desbloqueable rescatando o “interactuando” con soldados heridos en el campo de batalla. Este sistema introduce una toma de decisiones interesante: puedes salvarlos para obtener tecnología o sacrificarlos para mejorar tus estadísticas.
No es solo un gimmick: afecta directamente a cómo afrontas la partida.
Por ejemplo, apostar por escudos adicionales facilita la supervivencia, mientras que potenciar el daño o la vida máxima puede hacerte más agresivo. Es un equilibrio constante entre riesgo y recompensa.

Una historia funcional, pero con un giro interesante
Narrativamente, ChainStaff no busca reinventar la rueda. Nos sitúa en un futuro donde la humanidad está al borde de la extinción debido a una invasión alienígena. Nuestro protagonista, el sargento Jesse Varlette, sobrevive milagrosamente tras un encuentro con una criatura extraterrestre que se fusiona con él.
Y ahí entra el elemento diferencial: el ChainStaff.
Este artefacto biotecnológico no solo le otorga habilidades sobrehumanas, sino que redefine su rol en la guerra. A partir de ese momento, pasamos de ser un soldado más a convertirnos en una especie de supersoldado capaz de enfrentarse directamente a la amenaza alienígena.
Aunque la historia cumple más como vehículo que como foco principal, tiene suficientes elementos curiosos para mantener el interés.

Un diseño artístico que sorprende constantemente
Uno de los mayores logros del juego es su apartado visual. ChainStaff tiene ese encanto indie que recuerda a otra época, pero al mismo tiempo se siente sorprendentemente moderno.
Si tuviéramos que ubicarlo en el tiempo, encajaría perfectamente en la era de los 16 bits… aunque con una ambición visual claramente adelantada a su época. De hecho, recuerda en algunos momentos a Shadow of the Beast, pero con una riqueza artística muy superior.
Cada uno de sus 10 mapas ha sido diseñado a mano, y eso se nota. Los escenarios no solo son bonitos: son memorables. Paisajes alienígenas que parecen familiares y extraños al mismo tiempo, con una estética que desafía las leyes de la naturaleza.
Explorar no es una obligación, es un placer.

Un menú que demuestra amor por los detalles
Puede parecer algo menor, pero el menú principal merece mención especial. En lugar de limitarse a una interfaz estática, ChainStaff apuesta por un menú interactivo al estilo de los antiguos DVD o juegos clásicos de PC.
Las opciones se presentan dentro del propio mundo del juego, con animaciones, sonidos y movimientos que refuerzan la inmersión. Es un detalle que demuestra claramente el cariño del estudio por su obra.

Enemigos variados y diseño inteligente
Otro punto fuerte es la variedad de enemigos. Cada zona introduce criaturas completamente distintas, evitando la repetición constante que suele afectar a muchos juegos del género.
Desde seres que parecen híbridos entre pájaros y gusanos hasta monstruos que requieren estrategias específicas, el juego mantiene al jugador en alerta constante. No sabes qué vendrá después, pero sabes que tendrás que adaptarte rápidamente.
Y eso es clave: ChainStaff nunca se vuelve monótono.
Primeras sensaciones: una propuesta única dentro del género
Tras varias horas de juego, queda claro que ChainStaff no es simplemente un homenaje a los clásicos. Es una reinterpretación moderna que entiende perfectamente qué hacía especiales a aquellos títulos… y construye algo nuevo a partir de ello.
Tiene ese ADN arcade que engancha desde el primer momento, pero también una profundidad que invita a dominar sus sistemas.
Y lo mejor de todo: consigue que cada partida se sienta dinámica, creativa y diferente.

Jefes que marcan la diferencia
Uno de los mayores aciertos de ChainStaff es cómo plantea sus enfrentamientos contra jefes. Lejos del típico esquema de “dispara al punto débil y repite”, aquí cada combate es prácticamente un puzle dinámico.
No solo tienes que disparar: tienes que entender el escenario, dominar el ChainStaff y reaccionar con precisión.
Algunos combates destacan especialmente. Hay jefes que requieren engancharte a su cuerpo para manipularlos físicamente, algo que recuerda en sensaciones a momentos épicos de God of War, pero trasladados a un plano 2D. Otros te obligan a gestionar el espacio mientras destruyes partes de su anatomía, todo ello evitando peligros constantes en el entorno.
Son enfrentamientos espectaculares, desafiantes y, sobre todo, memorables. Hacía tiempo que un juego de acción lateral no ofrecía batallas tan elaboradas.

Un ligero toque metroidvania que suma
Aunque ChainStaff no es un metroidvania puro, sí incorpora ciertos elementos del género. Cada mapa ofrece rutas alternativas que solo puedes desbloquear cuando consigues nuevas habilidades o mejoras.
Esto incentiva el backtracking, aunque sorprendentemente no se siente pesado. ¿Por qué? Porque el movimiento es tan divertido que volver a recorrer zonas ya exploradas sigue siendo entretenido.
Además, los puntos de control están bien colocados, evitando frustraciones innecesarias.
No es un juego centrado en la exploración profunda, pero sí añade esa capa extra que alarga la experiencia y recompensa la curiosidad del jugador.

Una banda sonora que destila personalidad
En una industria dominada por bandas sonoras orquestales o electrónicas, ChainStaff apuesta por algo cada vez menos habitual: rock y heavy metal puro.
Y le sienta de maravilla.
El responsable es Deon Van Heerden, compositor con experiencia en títulos como Broforce, quien aquí firma un trabajo sobresaliente. Las guitarras tienen un papel protagonista, con temas que van desde el rock más melódico hasta el metal más potente.
Hay claras influencias del heavy clásico, con momentos que evocan incluso el estilo de Iron Maiden. El tema principal tiene ese ritmo galopante tan característico, mientras que otros cortes apuestan por atmósferas más calmadas cuando la situación lo requiere.
El clímax llega con el jefe final, acompañado de un tema que roza el power metal con voces incluidas, recordando por momentos a Ronnie James Dio. Es uno de esos momentos donde música y gameplay se fusionan perfectamente.
La única pega: no hay un reproductor de música dentro del juego. Y lo vas a echar de menos.
Un indie con alma… y pequeños fallos
ChainStaff es un juego claramente hecho con pasión. Se nota en cada detalle, en cada animación y en cada decisión de diseño. Sin embargo, no está exento de problemas.
Uno de los más evidentes es la cámara. En ciertos momentos, especialmente al interactuar con soldados heridos, el zoom no se reajusta correctamente, lo que puede provocar situaciones algo injustas al no ver enemigos cercanos.
También hay pequeños fallos en la progresión narrativa. Por ejemplo, al recolectar ciertos objetos clave hacia el final del juego, el sistema puede no reconocer correctamente que ya los has conseguido, generando cierta confusión.
Nada de esto rompe la experiencia, pero sí son aspectos que podrían pulirse fácilmente con actualizaciones.
Otro detalle menor es la gestión del mapa: tener que pausarlo para consultarlo se siente algo anticuado cuando hay botones del mando sin uso que podrían haberse aprovechado.

Dificultad exigente, pero justa
ChainStaff no es un paseo. Es un juego que exige al jugador aprender, adaptarse y mejorar. Al principio es fácil recibir daño constantemente, especialmente hasta dominar el uso del ChainStaff.
Sin embargo, nunca se siente injusto.
La curva de aprendizaje está bien equilibrada, y las opciones de mejora permiten ajustar la experiencia según tu estilo de juego. Puedes optar por reforzar tu defensa o apostar por un enfoque más ofensivo.
Es un título que recompensa la habilidad, pero también la experimentación.
Un homenaje que se convierte en identidad propia
Es inevitable pensar en otros grandes indies como Hollow Knight o Hades, pero ChainStaff no intenta competir directamente con ellos.
En lugar de eso, construye su propio espacio.
Recoge influencias del pasado, sí, pero las mezcla con ideas propias hasta crear algo único. Es un juego que entiende perfectamente qué lo hace especial: su movilidad, su ritmo y su personalidad.

Conclusión
ChainStaff es una de esas sorpresas que aparecen sin hacer demasiado ruido y terminan dejando huella. Su sistema de movimiento es, sencillamente, brillante. Pocos juegos consiguen que desplazarse sea tan divertido como combatir.
A esto se suma un diseño artístico sobresaliente, jefes memorables y una banda sonora que refuerza su identidad de forma impecable.
No es perfecto: tiene pequeños fallos técnicos y decisiones mejorables. Pero nada de eso eclipsa lo que consigue.
Si te gustan los juegos de acción en 2D con profundidad mecánica y personalidad, este es uno de esos títulos que deberías probar sí o sí.
Lo mejor
- Sistema de movimiento con el ChainStaff: original, profundo y extremadamente divertido
- Diseño artístico y escenarios hechos a mano
- Jefes espectaculares y bien diseñados
- Banda sonora de rock y metal con mucha personalidad
- Gran variedad de enemigos y situaciones
Lo peor
- Problemas puntuales con la cámara
- Algunos fallos menores en la progresión
- Falta de acceso rápido al mapa
- Historia poco desarrollada
Ficha del juego
Desarrollador: Mommy’s Best Games
Editor: Mommy’s Best Games
Plataformas: PC, Nintendo Switch, PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox Series X/S, Xbox One
Género: Acción de desplazamiento lateral
Nota final
8.5 / 10
Un indie brillante que destaca por su movilidad única y su personalidad arrolladora. Puede que no sea perfecto, pero es tremendamente divertido y memorable.
*Este análisis ha sido posible gracias a una clave de PC otorgada por JF Games PR
