Ya lo decimos en el título, si hay dos juegos que son las referencias más claras de Sintopia son Afterlife de Lucas Arts y Dungeon Keeper, de la antigua compañía de Peter Moulinox: Bullfrog, allí disfrutamos los simuladores de gestión y construcción de ciudades nos han llevado a administrar de todo: desde hospitales con enfermedades estrafalarias hasta parques de atracciones donde la gente acaba vomitando en cada esquina además de simuladores de ser dios. Sin embargo, los chicos del estudio independiente Piraknights Games (con el respaldo en la edición de Team17) han decidido ir un paso más allá en PC. Nos proponen coger la carpeta de los trámites, ajustarnos la corbata y ponernos al frente de la corporación más rentable, caótica y abrasadora del universo: el mismísimo Inframundo.
Olvídate de la clásica fantasía de «jugar a ser Dios» omnipotente y respetado desde un trono de luz. En Sintopia, «El Presidente» (un ser supremo con unos aires de grandeza insoportables y una voz grave que suena como si fuera un Papá Noel venido a menos) nos encarga la marrón de nuestras vidas. Tras la traición del ángel travieso Lucifer, nos convertimos en el nuevo Administrador del Infierno, un currante de clase media sobrecargado de trabajo que se come todo el estrés administrativo mientras la directiva se lleva los méritos. Por suerte, no estamos solos en este purgatorio corporativo; nos echa un cable Lili, una súcubo con un sarcasmo a prueba de bombas y un tono ronroneante que nos guía entre el desastre mientras intentamos que la empresa no quiebre.
Contenidos
Dos mundos, una empresa: el reino del fuego y la superficie ‘Humus’
La verdadera genialidad que distancia a Sintopia de los referentes habituales del género es su estructura dividida en dos dimensiones conectadas que se influyen de forma constante. Por un lado, tenemos el plano infernal, un centro logístico donde debemos construir una cadena perfecta de purificación de almas. Las almas pecadoras llegan desde el cementerio de los vivos a la Plaza del Infierno, y nuestro trabajo es levantar instalaciones específicas para despojarlas de sus desviaciones morales antes de mandarlas de vuelta resucitadas al mundo real. Si el pecador de turno peca de orgullo, tocará pasarlo por una sala donde lo aplasten ante una audiencia en directo; si viene cargado de lujuria, tocará enviarlo a una casa donde un diablillo le monte un espectáculo de striptease para calmar sus ánimos.
Por otro lado, está el Mundo Superior. Mientras en otros simuladores de gestión los «clientes» entran por la puerta de forma automática sin que te preguntes de dónde salen, aquí tenemos que supervisar la superficie de las islas. Allí habitan los Humus: una especie de garbanzos antropomórficos adorables, redondeados y con una postura corporal tan desastrosa que dan ganas de mandarles un quiropráctico de urgencia. Estos pequeños seres tienen sus propias rutinas, trabajos, sociedades y, por supuesto, una tendencia natural hacia el pecado. Si descuidas el mundo exterior, la superficie se convertirá en un descontrol de demonios, guerras y lujuria que colapsará tus instalaciones de procesamiento abajo.

La cuerda floja del equilibrio: currelas, huelgas y desastres
Gestionar ambos planos al mismo tiempo es un ejercicio de malabarismo mental agotador pero adictivo. Basta con que te despistes un par de minutos observando las tribulaciones de un grupo de Humus en la superficie para que abajo se desate el caos absoluto. Tus empleados demoníacos no pueden quedarse solos mucho tiempo. Si no atiendes sus necesidades o las colas de almas se acumulan hasta el infinito, no tardarán en montarte una huelga laboral en toda regla, provocando que las energías diabólicas se disparen y amenacen con reventar el complejo entero.
Sintopia te obliga a estar saltando entre ambos planos constantemente. En la superficie puedes usar hechizos para influir en los Humus, usar ráfagas de viento para hacer sonar las campanas del pueblo y cortar de raíz la lujuria de los humus, o soltar un rayo divino para freír a un gobernante cuyo nivel de pecado está echando a perder a toda la población. Pero si te pasas de listo arriba, la masa de almas que entra en el Infierno colapsará tu sistema de transporte, saturará a tus médicos purificadores y te dejará en números rojos. Un equilibrio precario donde un solo tropiezo puede mandar a la mierda horas de planificación.

Puertas, filtros de tráfico y el arte de canalizar la lujuria
A medida que la población de Humus crece en la superficie, la Plaza del Infierno se convierte en un auténtico hormiguero de almas despistadas. Si te limitas a soltar edificios de purificación de forma caótica, te encontrarás con situaciones desesperantes en las que cuatro almas prefieren hacer cola en una consulta colapsada mientras otros tres centros de la competencia están vacíos. Aquí es donde el diseño de niveles saca a relucir su vena más estratégica a través del sistema de puertas y filtros de caminos.
Estas puertas te permiten configurar reglas específicas para controlar el flujo de pecadores como si fueras un agente de tráfico en hora punta. ¿Que un alma viene con el medidor de pecado casi a cero? Le pones una regla para que vaya directa al portal de resurrección sin pasar por caja. ¿Que un grupo de humus viene tan cargado de lujuria que amenaza con infectar al resto? Los desvías hacia el sector de ocio nocturno para que sufran la terapia de choque de las súcubos antes de reincorporarse a la fila general. Descifrar este sistema de nodos lleva su tiempo y probablemente un par de desastres operativos por el camino, pero cuando logras que la cadena de montaje funcione como un reloj suizo, la satisfacción es sencillamente enorme.

El purgatorio del ritmo: cuando la burocracia se vuelve lenta de verdad
Sin embargo, no todo es alegría y desenfreno en el feudo corporativo de Piraknights Games. Si hay un pecado capital del que peca Sintopia en la versión de PC, es el de la lentitud exasperante de sus procesos en momentos clave de la campaña. A pesar de contar con el clásico botón para acelerar la velocidad del tiempo, la sensación constante es que todo avanza a paso de tortuga lesionada.
Los desplazamientos de las almas por los caminos son pausados, la construcción de cabinas de espera es leeeeeenta hasta decir basta y el cumplimiento de ciertos objetivos de la campaña puede transformarse en un ejercicio de paciencia francamente duro. Un ejemplo sangrante lo encontramos en el tercer nivel de la historia, donde el juego nos exige alcanzar una población de 200 habitantes y purificar nada menos que 6000 puntos de pecado. Esta meta puede llevarte varias horas reales frente al ordenador, reorganizando pasillos, esperando a que las estadísticas suban a cuentagotas y rezando para que un evento cataclísmico en la superficie, como el ataque de un demonio gigante que pretende demoler tu templo no mande al traste todo tu progreso justo cuando estabas a punto de cruzar la meta.

Un festival audiovisual cargado de humor, ‘striptease’ y temas propios
Si hay algo que rescata a Sintopia de caer en la monotonía de su lento ritmo es su arrolladora personalidad visual y sonora. El apartado artístico en PC entra directo por los ojos con una paleta de colores vibrante, un trazo caricaturesco muy en la línea de joyas como Two Point Museum y un nivel de detalle en las animaciones que roza lo enfermizo. Los desarrolladores no han escatimado en recursos: en lugar de meter a los pecadores en «agujeros de conejo» genéricos donde desaparecen durante un minuto, cada edificio de purificación es un plató de comedia negra con animaciones únicas. Da gusto quedarse minutos enteros observando cómo las almas orgullosas son aplastadas en directo en un concurso de televisión o cómo los Humus pecadores disfrutan de los bailes de los diablillos.
El apartado sonoro merece una mención de honor por separado. Además de una banda sonora instrumental que encaja a la perfección con la atmósfera de comedia diabólica, el juego incluye canciones cantadas compuestas exclusivamente para la ocasión que le dan un empaque increíble. La traducción derrocha carisma por los cuatro costados: no se han limitado a una sencilla traducción estamos ante una localización pura y dura a nuestro idioma.

Rendimiento en PC, cámara y detalles por pulir
A nivel técnico, la versión de PC rinde de maravilla. El juego se mantiene rocoso a 60 imágenes por segundo incluso cuando la pantalla es un caos absoluto repleto de almas correteando abajo y decenas de Humus guerreando en la superficie. Los controles con ratón y teclado son completamente intuitivos, haciendo que la navegación entre carpetas, menús y la colocación de carreteras sea extremadamente fluida.
S echa en falta un control algo más directo sobre los Humus en la superficie para darles órdenes prioritarias sin tener que recurrir únicamente a la manipulación indirecta por hechizos.

Conclusiones
Sintopia es una propuesta fresca, ingeniosa y sorprendentemente profunda dentro de los simuladores de gestión. Piraknights Games y Team17 han conseguido darle una vuelta de tuerca hilarante al género al combinar la construcción de un Infierno corporativo con la supervisión de un mundo exterior repleto de humus pecadores. Aunque la lentitud de sus procesos en la campaña y ciertas restricciones de la cámara pueden poner a prueba la paciencia de los más ansiosos, su desbordante sentido del humor, su impecable apartado audiovisual y la complejidad de sus cadenas de purificación lo convierten en un título indispensable para los amantes de la estrategia con ganas de echarse unas buenas risas en PC.
Lo Mejor
- La sátira sobre la burocracia corporativa usando el Infierno y el Cielo como escenario es brillante.
- Gestionar la purificación abajo mientras manipulas la superficie aporta muchísima profundidad.
- Gran nivel de detalle visual en cada edificio, doblaje magnífico y canciones originales integradas.
- Cero tirones y 60 fps estables incluso con hordas de almas en pantalla.
Lo Peor
- Cumplir ciertos objetivos masivos de purificación puede llevar horas de espera contada.
- Mecánicas clave como las reglas de tráfico en las puertas requieren un aprendizaje por ensayo y error bastante pesado.
Ficha Técnica
- Título: Sintopia
- Género: Simulador de gestión / Estrategia / Constructor de ciudades
- Desarrollador: Piraknights Games
- Editor: Team17
- Plataformas: PC (Steam)
- Idioma: Español
Nota Final
8.0 / 10
Sintopia es un simulador diabólicamente entretenido que sabe cómo engancharte a base de decisiones logísticas complejas, diálogos absurdos y un envoltorio visual repleto de encanto. Si eres capaz de perdonarle la parsimonia a la hora de procesar sus objetivos más ambiciosos, te vas a encontrar con un juego de estrategia en PC diferente, refrescante y con horas de vicio aseguradas.
*Este análisis de Sintopia ha sido posible gracias a una clave de PC facilitada por Renaissance PR
