Alt="walking"

La trayectoria de The Walking Dead en nuestra industria ha sido una auténtica montaña rusa. Salvo por la imperecedera obra maestra de Telltale y aquel juego de realidad virtual, los fans de la franquicia hemos tenido que tragar sapos de todos los colores cada vez que un estudio intentaba trasladar la tensión del cómic o la serie de televisión a una consola. Tras algún tropiezo que preferimos no nombrar para no ponernos de mala leche, la gente de Odaclick Game Studio ha decidido tomar el camino del medio: alejarse de proyectos hiperambiciosos en tres dimensiones que se quedan a medias para firmar un beat ‘em up lateral de corte clásico que entra directo por los ojos.

La premisa nos sitúa de lleno en el tramo final de la octava temporada de la serie de AMC, metidos de lleno en la cruenta guerra abierta contra los Salvadores. Aunque la narrativa no se anda con rodeos y recurre a breves diálogos estilo cómic entre misión y misión para ponernos en antecedentes, el contexto es más que suficiente para tirarnos a la calle. Alexandria, Hilltop o el mismísimo Santuario sirven de escenario para un avance frenético repartiendo mandobles, tiros y cortes a partes iguales. Es verdad que la adaptación se toma licencias y condensa los acontecimientos con bastante ligereza, pero encaja sin problemas con la propuesta directa y arcade que busca el título.

Tres héroes, tres estilos de repartir leña

El reparto inicial no podía estar mejor escogido para la causa: Rick Grimes, Michonne y Daryl Dixon. Lejos de ser meras pieles intercambiables con el mismo esquema de botones, cada uno de ellos cuenta con un estilo de combate único que cambia de forma notable las sensaciones a los mandos. Rick es el más pesado y contundente del grupo; sus puñetazos tardan un instante más en entrar, pero los enlaza con golpes de culata y los remata con un disparo fulminante de su inseparable revólver que quita el hipo.

En el extremo opuesto está Michonne, un auténtico torbellino cuerpo a cuerpo. Su katana permite mantener a raya a los caminantes a media distancia, cercenando extremidades con una fluidez pasmosa. Por su parte, Daryl se posiciona como el rey del control de masas gracias al uso combinado de sus cuchillos de caza en las distancias cortas y su icónica ballesta para mantener limpios los laterales de la pantalla. Ir alternando entre ellos a lo largo de los diez capítulos que componen la campaña principal le sienta de maravilla al ritmo de juego, permitiéndonos buscar las combinaciones de ataques que mejor se adapten a cada oleada.

Pero hay que recordar que tendremos una sorpresa al acabar el juego con un personaje más del que hablaremos más adelante.

Capas jugables más allá del machacar botones

Aunque la base de Streets of Survival es el clásico avance de izquierda a derecha limpiando la pantalla de podridos y vándalos, los desarrolladores han introducido un par de mecánicas que le dan un toque diferenciador. Contamos con una esquiva con tiempo de recarga para salir de apuros cuando nos acorralan, un medidor de adrenalina que desata un ataque devastador al cargarse e incluso la posibilidad de usar coberturas o agacharnos para evitar proyectiles enemigos. Hasta curarse exige mantener pulsado un botón durante un par de segundos, dejando a nuestro personaje expuesto si no calculamos bien el momento exacto para usar las vendas.

A esto se le suma un ligero componente de exploración y backtracking. En lugar de limitarnos a apretar hacia la derecha de forma sistemática, los niveles esconden pequeñas rutas alternativas, puertas cerradas que requieren tarjetas o llaves y habitaciones secretas. Tomarse la molestia de rebuscar por los rincones tiene premio en forma de coleccionables para los devotos de la franquicia y recursos clave que necesitaremos para hacer evolucionar a nuestros personajes antes del inevitable enfrentamiento final.

Toques de RPG

Si la variedad inicial entre Rick, Michonne y Daryl ya le sienta bien a los primeros compases, el sistema de progresión termina de redondear las sensaciones. A medida que exploramos las distintas zonas y limpiamos el terreno de caminantes, conseguimos recursos que podemos invertir en un árbol de habilidades individualizado para cada superviviente. No estamos ante una hoja de personaje abrumadora, sino ante un conjunto de mejoras muy concretas pero palpables: aumentar la salud máxima, acelerar la velocidad de ataque, ampliar el cargador de las armas de fuego o reducir el tiempo de reutilización de la esquiva. Notar cómo un personaje pasa de encajar golpes con cierta torpeza a convertirse en una picadora de carne genera una satisfacción brutal.

La gran guinda al pastel llega al completar por primera vez las seis o siete horas que dura la campaña. Como recompensa por llegar a los créditos, el juego desbloquea a Negan como personaje seleccionable para repetir cualquier capítulo. Y hay que decirlo claro: jugar con el líder de los Salvadores es, con diferencia, lo más divertido de todo el título. Bate en mano, con su inseparable Lucille envuelta en alambre de espino, Negan cuenta con un repertorio de ejecuciones salvajes que incluyen un batazo descendente capaz de reventar la cabeza de cualquier enemigo de un solo impacto. Desbloquear su propio árbol de habilidades y volver a recorrer los niveles con su actitud chulesca le da una vida extra al juego muy de agradecer.

Luces y sombras cuando las pistolas entran en juego

No todo son flores en el apocalipsis de Odaclick Game Studio. El sistema de combate funciona como la seda mientras nos mantenemos en las distancias cortas repartiendo mamporros, pero la cosa se tuerce un poco cuando entran en escena las armas de fuego. A lo largo de las fases podemos recoger pistolas, escopetas o fusiles de asalto caídos de los enemigos. Sobre el papel suena estupendo para limpiar salas concurridas desde lejos, pero en la práctica el sistema de autoapuntado resulta algo caprichoso. Cuando los enemigos se nos echan encimam algo habitual en un beat ‘em up, el juego tiende a fijar blancos lejanos ignorando a quien nos está mordiendo la oreja, lo que convierte el tiroteo en una experiencia caótica.

Es maravilloso cuando puedes lograr que los caminantes atrapen a bandidos de la peor calaña y que ellos tengan que pelear por su supervivencia.

Una ausencia que clama al cielo

Hay decisiones de diseño que cuesta comprender, y la más sangrante de este Streets of Survival es la falta absoluta de un modo cooperativo. Hablamos de un juego que rinde homenaje a la época dorada de las recreativas, con un planteamiento lateral clásico, oleadas masivas de enemigos en pantalla y un elenco de cuatro personajes icónicos con una química enorme entre ellos. Que no exista la opción de juntarte con un colega en el sofá de casam ya no pedimos ni multijugador online, para repartir mamporros a dobles es un tiro en la pie de manual.

Es una lástima porque la estructura pedía a gritos esa jugabilidad compartida. Avanzar mano a mano mientras uno controla las masas con la ballesta de Daryl y el otro abre brecha con la katana de Michonne habría elevado el producto a otra categoría. A pesar de este tropiezo importante, la experiencia en solitario se mantiene lo suficientemente ágil y adictiva como para no tirar el mando contra la tele, pero la espina de no haber podido jugarlo en compañía se queda clavada durante toda la partida.

Píxeles sangrientos y rendimiento en PC

En el apartado visual, The Walking Dead: Streets of Survival apuesta por una estética pixel art noventera que le sienta de maravilla. Los sprites están dibujados con un nivel de detalle estupendo y son reconocibles al instante: la barba de superviviente castigado de Rick, el chaleco de alas de Daryl o la pose inconfundible de Michonne katana en mano. Los escenarios logran transmitir esa atmósfera decadente de la serie de televisión mediante tonos ocráceos, vegetación invadiendo el asfalto y estructuras en ruinas que recuerdan a las localizaciones clave del conflicto.

Probado en PC, el rendimiento es impecable. Al tratarse de una propuesta en dos dimensiones de corte clásico, el juego se mueve a 60 fotogramas por segundo rocosos sin despeinarse, incluso cuando la pantalla se llena hasta arriba de caminantes, explosiones y miembros amputados. No hemos experimentado caídas de rastro, tirones ni tirones de rendimiento en ordenadores de gama media. Las opciones de configuración en compatibles son sencillas pero suficientes, permitiendo ajustar la resolución, el mapeado de botones para mando o teclado y la inclusión de filtros retro para simular el tubo de una pantalla de recreativa antigua si te apetece ponerse nostálgico.

Un juego sencillo y maravilloso

The Walking Dead: Streets of Survival no viene a reinventar la rueda ni a coronarse como el nuevo referente absoluto del género. La gente de Odaclick Game Studio ha sido muy consciente de sus recursos y ha preferido entregar un producto directo, humilde y endiabladamente divertido antes que meterse en camisas de once varas.

A pesar de la incomprensible falta de un modo cooperativo y de la molestia puntual de unos tiroteos enemigos algo descompensados, el juego ofrece justo lo que promete: entre seis y siete horas de reparto de leña sin complicaciones, con una progresión muy apañada, cuatro personajes con personalidad propia a la hora de pelear y una rejugabilidad estupenda gracias a la inclusión de Negan. A precio reducido, es una opción perfecta para desconectar el cerebro, quemar adrenalina y pasar una tarde estupenda reventando cabezas de caminantes.

Conclusiones

The Walking Dead: Streets of Survival logra resarcir a los fans de la franquicia ofreciendo un beat ‘em up clásico, directo y honesto. Sin grandes pretensiones narrativas ni florituras tontas, el juego se apoya en una ambientación retro impecable, un trío protagonista muy bien diferenciado a los mandos y la enorme satisfacción de desbloquear a Negan para hacer saltar chispas con Lucille. Aunque la ausencia de modo multijugador le impide alcanzar cuotas más altas y el combate con armas de fuego chirría por momentos, es una propuesta idónea para pasar unas cuantas horas de puro entretenimiento arcade sin complicaciones.

Lo Mejor:

  • El acabado gráfico en pixel art y la fidelidad al diseño de los personajes de la serie.
  • Las diferencias reales de control entre Rick, Daryl, Michonne y el desbloqueable Negan.
  • La capa de mejora con árboles de habilidades y la búsqueda de secretos mediante el backtracking.
  • El ritmo ágil de las misiones y su ajustado precio de salida.

Lo Peor

  • La ausencia imperdonable de un modo cooperativo local o en línea.
  • El sistema de autoapuntado con armas de fuego resulta impreciso y caótico.
  • La rigidez al girar durante los combos nos deja vendidos ante enemigos que nos ganan la espalda.

Ficha Técnica

  • Título: The Walking Dead: Streets of Survival
  • Género: Beat ‘em up / Acción 2D / Arcade
  • Desarrollador: Odaclick Game Studio
  • Editor: Trailmark Games
  • Plataformas: PC (Versión analizada), PlayStation 5, Xbox Series X|S, Nintendo Switch
  • Idiomas: Textos en español

Nota Final

7.5 / 10

*Este análisis de The Walking Dead: Street of Survival para PC ha sido posible gracias a una clave facilitada por Renaissance PR

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo