Desarrollador: Rogue Factor
Editor: Nacon
Plataformas: PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC


Hay juegos que llegan sin hacer demasiado ruido y terminan dejando una huella profunda. Hell is Us es uno de ellos. La nueva obra de Rogue Factor, estudio francés conocido por su ambición y cuidado por los detalles, ha pasado algo desapercibida por una cuestión de timing: su lanzamiento coincidió con otro título de gran repercusión. Una auténtica injusticia para un juego que, sin inventar nada nuevo, logra combinar muchas ideas conocidas en una experiencia sorprendentemente sólida, inmersiva y diferente.

Desde sus primeros tráilers ya se intuía que Hell is Us escondía algo especial, pero es al jugarlo cuando realmente demuestra su valor. Es un título que bebe de muchos géneros —aventura, exploración, acción y rol— y consigue mezclarlos con acierto, sin perder su identidad en ningún momento.


Historia y ambientación

Encarnamos a Rémi, un protagonista atrapado en medio de una guerra civil y de un misterioso fenómeno que amenaza a todo el país. Dos conflictos paralelos —uno humano y otro casi sobrenatural— que se entrelazan de forma coherente, manteniendo al jugador en constante tensión y curiosidad. No es una narrativa que busque sorprender con giros imposibles, sino que apuesta por la inmersión, el descubrimiento y el simbolismo.

El mundo que construye Hell is Us está lleno de detalles: libros, objetos, personajes secundarios y escenarios que amplían el lore y recompensan la exploración. Nada parece estar colocado al azar, y eso se nota en la forma en la que el juego te invita a observar, escuchar y conectar con su atmósfera.


Exploración sin mapas

Uno de los rasgos más distintivos de Hell is Us es su enfoque en la exploración pura. Aquí no hay minimapa ni indicadores tradicionales; el juego te obliga a orientarte con una brújula y con las pistas que ofrecen los NPC. Esta decisión puede parecer arriesgada, pero encaja perfectamente con el tono aventurero y el sentido de inmersión que propone.

La sensación de perderse, de tener que leer el entorno para avanzar, aporta un toque de realismo y recompensa a los jugadores atentos. No es un mundo completamente abierto, sino una serie de amplias zonas conectadas, con sus propias reglas y biomas.


Combate y progresión

El sistema de combate combina acción táctica y precisión. Esquivar, bloquear y medir los golpes son la clave; lanzarse sin pensar rara vez termina bien. Aunque algunos lo han comparado con los soulslike, Hell is Us se siente diferente: mantiene la exigencia, pero no castiga con la misma dureza.

Un detalle interesante es la forma en que maneja el respawn: los enemigos eliminados no reaparecen tras morir, salvo que cambiemos de zona, lo que refuerza el sentido de avance y exploración. Además, el dron que acompaña a Rémi actúa como un auténtico compañero, útil tanto en combate como en investigación.


Puzles y misiones secundarias

A lo largo de la aventura encontraremos desafíos y rompecabezas que sirven para obtener mejoras o avanzar en la historia. No son excesivamente complejos, pero están bien integrados y ayudan a mantener el ritmo. Las misiones secundarias merecen mención aparte: muchas tienen una carga narrativa notable y amplían el trasfondo del mundo de forma orgánica.


Apartado técnico

Visualmente, Hell is Us cumple con creces, aunque no alcanza el nivel de pulido de un gran AAA. Su dirección artística compensa cualquier irregularidad técnica: paisajes, arquitectura y efectos de iluminación crean una atmósfera densa y creíble.
En el plano sonoro, destaca el diseño ambiental y la banda sonora, que acompaña cada situación sin imponerse.

Algunos detalles, como el grano en ciertas cinemáticas o leves caídas de rendimiento, recuerdan que es un proyecto ambicioso dentro de sus límites. Nada grave, pero sí mejorable con futuras actualizaciones.


Conclusión

Hell is Us es uno de esos títulos que, sin grandes campañas publicitarias, logra convertirse en una experiencia memorable. Un juego que pide al jugador paciencia, observación y curiosidad. Rogue Factor ha creado un mundo coherente, inmersivo y lleno de matices, que probablemente gane reconocimiento con el tiempo.

Si te atraen las aventuras que desafían al jugador a pensar, explorar y dejarse llevar sin la guía constante de un marcador, este es tu juego.
Una joya silenciosa que, sin hacer mucho ruido, se gana un lugar entre los imprescindibles del año.

Descubre más desde

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo