(Análisis en Nintendo Switch 2)

La saga Yakuza —o Like a Dragon, según la nueva nomenclatura global— siempre ha sido un territorio peculiar dentro del videojuego japonés. Parte drama criminal, parte beat ‘em up urbano, parte festival de minijuegos absurdos. Una mezcla que no debería funcionar, pero que Sega y Ryu Ga Gotoku Studio han conseguido convertir en una de las franquicias más queridas del medio. Con Yakuza Kiwami 1y 2, el remake de los clásicos de 2006, la compañía vuelve a demostrar que esta fórmula tiene cuerda para muchos años, y que la historia del Clan Tojo aún puede conquistar a nuevos jugadores… incluso en pleno 2025.

La llegada de Kiwami 1 y 2 a Nintendo Switch 2 es casi un pequeño milagro técnico y un movimiento muy bien calculado. La consola necesitaba juegos que le plantaran cara a producciones más serias, y qué mejor que una obra que mezcla acción contundente, drama en formato telenovela gangsteril y un mundo urbano vibrante que parece sacado de un documental nocturno de Osaka y Tokio. Es un título que llega en el momento ideal: la saga está en expansión global, muchos jugadores nuevos se suman ahora y la Switch 2 tiene potencia suficiente para mover el Dragon Engine con dignidad.

En este análisis repasamos su historia, jugabilidad, apartado técnico, contenido secundario y qué aporta esta versión respecto a las anteriores. El resultado: un juego notable, divertido, lleno de carácter y con momentos brillantes… aunque no perfecto.


Argumento: honor, traición y un dragón enfrentado a su sombra

La historia de Yakuza Kiwami 2 arranca justo después de los acontecimientos del primer Kiwami. Kazuma Kiryu, intentando alejarse del crimen organizado para ofrecerle una vida tranquila a Haruka, se ve arrastrado de nuevo al caos cuando el Clan Tojo queda al borde de una guerra total con la Omi Alliance. Todo se complica cuando aparece Ryuji Goda, “El Dragón de Kansai”, un antagonista tan carismático como brutal, que ve en Kiryu no solo un obstáculo, sino un rival digno.

La narrativa vuelve a moverse entre dos tonos muy característicos:

  • El drama serio y bien construido, centrado en conspiraciones internas, traiciones y la lucha por el poder en los bajos fondos japoneses.
  • El humor absurdo marca de la casa, con misiones secundarias que van desde luchas ridículas contra imitadores de superhéroes hasta concursos de orina o citas ultracomplejas con desconocidas.

Y sí, este contraste suena extraño, pero funciona. Forma parte del ADN de la saga, y Kiwami 1 y 2 lo sabe equilibrar mejor que nunca. La historia principal es potente, emocional cuando toca y épica en sus tramos finales. Ryuji Goda es uno de los villanos más memorables del universo Yakuza, con presencia, motivaciones claras y una puesta en escena que impone. Su papel consigue elevar todo el arco narrativo, y cada enfrentamiento con él se siente importante.

Los personajes secundarios siguen siendo uno de los puntos fuertes. Policías, mafiosos, matones, dueños de clubes nocturnos… cada uno aporta algo, y la trama te lleva constantemente entre Kamurocho y Sotenbori con una fluidez excelente. No necesitas haber jugado toda la saga para entenderla (aunque siempre ayuda), pero el juego se asegura de que entiendas el contexto sin explotar de información.


Jugabilidad: el Dragon Engine brilla… con alguna concesión

El paso al Dragon Engine marca una diferencia importante respecto al original. El combate se siente más físico, contundente y cinematográfico. Kiryu es un tanque estilizado que combina golpes rápidos, llaves, agarres y habilidades especiales llamadas Heat Actions, animaciones que hacen que cada pelea parezca sacada de una película de artes marciales japonesa.

Un sistema de combate simplificado pero efectivo

A diferencia de otros juegos de la saga, aquí no existe la posibilidad de cambiar entre varios estilos de lucha. Kiryu tiene un único estilo base que vas ampliando mediante habilidades. Esto puede ser un jarro de agua fría para quienes amaron la variedad del sistema multiforma de Yakuza 0 o Kiwami 1, pero también tiene beneficios:

  • Es más accesible.
  • Es más coherente con el tono del juego.
  • Permite que el ritmo sea más fluido y directo.

El combate es una mezcla perfecta entre machaque de botones controlado y gestión de recursos, especialmente del medidor Heat. Cuanto más agresivo eres y mejor esquivas, más habilidades espectaculares puedes ejecutar. Y nunca deja de ser satisfactorio estampar a un matón contra una mesa o usar una bicicleta como arma letal improvisada.

Exploración: dos ciudades vivas, llenas de historias pequeñas

Kamurocho y Sotenbori vuelven a ser auténticos protagonistas. Ambas zonas están llenas de:

  • Restaurantes para recuperar salud.
  • Comercios con objetos útiles.
  • Actividades secundarias.
  • NPCs con misiones bizarras.
  • Esquinas escondidas con recompensas.

La densidad urbana es uno de los logros de la saga: no son mapas enormes, sino distritos pequeños pero extremadamente vivos, en los que siempre hay algo que hacer. La vida nocturna, los neones, el ruido de fondo… todo contribuye a que quieras pasearte sin prisa entre una misión y otra.


Actividades secundarias: el carnaval paralelo de la Yakuza

Una de las señas de identidad de la franquicia es que siempre tiene otro juego dentro del juego. Kiwami 2 no es la excepción.

Encontrarás:

  • Karaoke
  • Bowling
  • Máquinas arcade con clásicos de SEGA
  • Minijuegos de citas
  • Mahjong, póker, blackjack
  • Dardos y billar
  • Y sí, hasta concursos de orinómetro, porque Yakuza no sería Yakuza sin rarezas inclasificables.

El gran contenido secundario, sin embargo, es el Cabaret Club Grand Prix, una especie de mini-gestor empresarial en el que administras un club nocturno reclutando y formando anfitrionas. Es adictivo, divertido y tiene una de las misiones paralelas más sorprendentes del juego.


Apartado técnico: notable, con un sacrificio evidente

Y aquí entramos en la parte más debatida de la versión de Nintendo Switch 2.

Gráficos y rendimiento

La adaptación del Dragon Engine es sólida, con:

  • Texturas nítidas
  • Iluminación rica y elegante
  • Reflejos en el agua de Sotenbori que lucen de maravilla
  • Buena distancia de dibujado
  • Carga prácticamente instantánea

Peeero… va a 30 fps. Y aunque son fluidos y estables, jugadores acostumbrados a 60 fps sentirán el cambio, especialmente en combate. No es un desastre ni rompe la experiencia, pero es la concesión más importante que Sega ha hecho para llevar el motor a esta consola.

En modos portátil y dock, el juego se comporta bien, con ligeras caídas en escenas muy cargadas, pero nada grave.

Sonido y doblaje

El doblaje japonés sigue siendo excelente, con un casting que rebosa carisma. Cada gruñido de Kiryu o Ryuji, cada grito de batalla o cada conversación complicada está interpretada con una seriedad que da vida al drama.

La banda sonora mezcla guitarras, electrónica y temas orquestales para subrayar cada momento importante del viaje. Y los efectos de sonido —los golpes, los impactos contra mobiliario, las frenadas de taxis— mantienen ese toque hiperrealista que hace tan satisfactorio cada combate.


¿Vale la pena Yakuza Kiwami 1 y 2 remake hoy?

Rotundamente sí, especialmente si accedes a él desde Switch 2.
Es un remake muy superior al original, con una historia potente, un villano de primera línea, un combate disfrutable y un mundo urbano vibrante que mezcla elegancia y locura como solo Yakuza sabe hacerlo.

¿Es perfecto? No. La ausencia de estilos múltiples de combate, los 30 fps y su condición de no mejor punto de entrada hacen que tenga algunas barreras. Pero como experiencia global, es uno de los mejores remakes que Sega ha producido.

Si te gusta:

  • la acción callejera,
  • las historias adultas con corazón,
  • los minijuegos absurdos,
  • y las tramas de mafia japonesa…

este juego es un acierto seguro.


Lo mejor

  • La historia: madura, intensa y con un villano espectacular.
  • Combate contundente y muy divertido.
  • Kamurocho y Sotenbori lucen vibrantes y llenos de vida.
  • Actividades secundarias variadas y de gran calidad.
  • El Cabaret Club: uno de los mejores modos extra de la saga.

Lo peor

  • Rendimiento limitado a 30 fps.
  • Menos estilos de combate que otros títulos recientes.
  • Puede no ser el mejor punto de entrada para novatos.
  • Alguna misión secundaria se siente demasiado repetitiva.

Desarrollador: Ryu Ga Gotoku Studio
Editor: SEGA
Plataformas: Nintendo Switch 2

Puntuación final: 8/10 – Un alegría volver a estos clásicos así.

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