El progresivo abandono del formato físico por parte de PlayStation tendrá consecuencias que van mucho más allá de las estanterías de las tiendas. Uno de los lugares más afectados será la planta de producción de discos que Sony posee en Thalgau (Austria), aunque la compañía ya ha puesto en marcha una estrategia para garantizar la continuidad de sus instalaciones y de su plantilla.
Actualmente, esta fábrica es capaz de producir alrededor de 600.000 discos al día, una cifra que incluye videojuegos de PlayStation, Blu-ray y CD. Sin embargo, la demanda disminuirá de forma considerable durante los próximos años como consecuencia de la creciente apuesta por la distribución digital.
Según explicó Dietmar Tanzer, director ejecutivo de Sony DADC, la división encargada de fabricar los soportes ópticos de la compañía, PlayStation representa aproximadamente la mitad de la producción de la planta, aunque solo una quinta parte corresponde a nuevos pedidos. De cara a 2028, la previsión es que ese volumen se reduzca hasta situarse en torno al 10 %, reflejando el fuerte descenso que experimentará el negocio del formato físico.
Sony apuesta por la microóptica para transformar la planta
Lejos de plantear un cierre, Sony llevaba tiempo preparando una alternativa para dar una nueva vida a estas instalaciones. La compañía ha invertido 30 millones de euros en la adquisición de maquinaria destinada a la fabricación de microlentes ópticas, una tecnología con aplicaciones en distintos sectores industriales.
Este cambio permitirá reutilizar parte de la infraestructura existente y ofrecer una nueva actividad a la planta, evitando así despidos entre los aproximadamente 300 trabajadores que forman parte de la fábrica. En lugar de reducir plantilla, la empresa reorganizará a sus empleados y los formará para adaptarse a los nuevos procesos de producción.
Una tecnología con aplicaciones más allá del videojuego
Markus Streibl, responsable del área de Microóptica de Sony DADC, explicó que estas microlentes permiten miniaturizar sistemas ópticos para dirigir y concentrar la luz en espacios muy reducidos.
Entre sus posibles aplicaciones se encuentran elementos de la industria del automóvil, como sistemas capaces de proyectar sobre el asfalto la señal luminosa de un intermitente, aunque la tecnología puede utilizarse en muchos otros ámbitos donde la precisión óptica resulta fundamental.
La transición ya ha comenzado
El proceso de transformación ya está en marcha. Durante los últimos días, parte de los trabajadores de la planta han comenzado a abandonar las líneas de fabricación de discos para familiarizarse con la nueva maquinaria, antes de iniciar su formación específica.
La producción a gran escala de estos componentes ópticos está prevista para 2027, en una transición que busca garantizar el futuro de una fábrica cuya actividad dependerá cada vez menos de los discos físicos y más de tecnologías con aplicaciones industriales de alto valor añadido.
Mientras tanto, el futuro del formato físico en PlayStation sigue siendo motivo de debate entre los jugadores. Aunque la distribución digital continúa ganando terreno, la decisión de Sony también está obligando a reinventar parte de la infraestructura que durante años hizo posible la fabricación de millones de videojuegos en formato físico.
