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Nos hemos tirado años pensando que los mayores divorcios en el cooperativo venían de la mano de un pase mal dado en un juego de fútbol o de tirarle un caparazón azul a tu colega en la última curva, pero los chicos de Kickstone Studios han venido a demostrar que el verdadero teatro de la mezquindad humana se representa con un pico en la mano y a cien metros bajo tierra.

Ahí es donde arranca MineGeon: Renegades, una propuesta que hemos estado exprimiendo en su versión para PC y que desembarca en Steam dispuesta a ganarse un hueco en nuestras bibliotecas a base de plomo, minerales raros y puñaladas por la espalda. A primera vista, la premisa de mezclar la minería de extracción con la acción frenética de los bullet hell puede sonar a receta ya vista en la escena independiente. Sin embargo, en cuanto te pones a los mandos, te das cuenta de que este título utiliza el pretexto de la recolección para meterte en un bucle de tensión continua donde la línea entre la camaradería y la avaricia más pura es más fina que el papel de fumar.

Fugitivos, un planeta hostil y un tiburón en la tripulación

El contexto narrativo nos pone en la piel de una banda de renegados espaciales bastante peculiar. Tras una incursión que sale estrepitosamente mal, nuestra tripulación se ve acorralada y sin muchas opciones de escape. Para evitar que los conviertan en picadillo, no les queda otra que aterrizar de emergencia en las entrañas de PAIMO, un planeta perdido en la galaxia que destaca por dos cosas: sus cuevas están atestadas hasta arriba de minerales ultra-valiosos y sus biomas están infestados por los Carroñeros, una facción de criaturas locales que no dudará en freírte a balazos en cuanto asomes la cabeza.

Lo divertido del asunto es la fauna de personajes que podemos encarnar para esta travesía. Más allá del clásico combatiente equilibrado o del especialista en armas a distancia, el rey indiscutible de la función es un tanque de combate que es, literal y figuradamente, un tiburón antropomórfico con muy malas pulgas. Empezar tus primeras incursiones con este escualo con patas es una experiencia desternillante, aunque al principio sus estadísticas te obliguen a jugar con pies de plomo mientras le vas desbloqueando habilidades en el campamento base. Y si a eso le sumamos la posibilidad de desplegar pequeños ayudantes robóticos para que carguen el material por ti o hagan de cebo contra las burbujas de moco furiosas que rondan por las grutas, el circo espacial está servido.

El ciclo sagrado: picar, tirotear y salir por patas

El esquema jugable de MineGeon: Renegades se apoya con fuerza en un tríptico clásico pero condenadamente adictivo: perforar la roca, liquidar oleadas de enemigos y extraer el botín. No obstante, la salsa que le da sabor a cada partida es la presencia innegable del cronómetro implícito que supone el derrumbe inminente de la mina. Cada descenso por sus escenarios te coloca en una encrucijada constante entre la prudencia y la codicia. Vas con los bolsillos llenos de gemas preciosas, la barra de vida tiritando y escuchas cómo las paredes crujen, pero ves un filón brillante a diez metros y tu cerebro te susurra: «una picada más y nos vamos».

Esa fricción psicológica es el verdadero motor del juego. Salir a tiempo te asegura volver a la superficie para mejorar las instalaciones de tu base, desbloquear nuevas funciones y preparar el siguiente descenso con garantías. Pero arriesgarse más de la cuenta puede significar perder gran parte de lo cosechado a manos de una horda imprevista. La sensación de pesadez al perforar la roca está genial conseguida a los mandos en PC, dando una respuesta gráfica y sonora que hace que rascar la pared en busca de recursos sea tan gratificante como apretar el gatillo contra los jefes finales.

Un pulido que se nota tras la espera

Cabe destacar que el lanzamiento del título no ha sido fruto de las prisas. Tras un pequeño retraso en su calendario original destinado a ajustar el equilibrio a partir del feedback recopilado en sus fases de prueba, MineGeon: Renegades llega a la plataforma de Valve luciendo un nivel de acabado superior al de muchos de sus competidores directos. Los menús responden bien, las transiciones son rápidas y el rendimiento general en ordenador se siente sólido desde la primera toma de contacto.

Las bases están puestas para una aventura que engancha desde el minuto uno, equilibrando la gestión de recursos con la acción más salvaje en una ambientación de ciencia ficción subterránea muy lograda. Pero claro, una cosa es explorar estas galerías en la soledad de tu escritorio y otra muy distinta es adentrarte en ellas con dos supuestos amigos listos para disputarse la última gema de la sala.

Lluvia de proyectiles y builds a la carta

Cuando las cosas se ponen feas bajo la superficie de PAIMO, MineGeon: Renegades se quita la piel de cordero de juego de minería relajado y saca a relucir su auténtica naturaleza de bullet hell. Las hordas de Carroñeros no escatiman en munición y pronto te verás rodeado por cortinas de patrones de disparos, láseres y proyectiles de colores que exigen reflejos de cirujano y un uso inteligente del esquive. La curva de aprendizaje está bien trazada: las primeras salas sirven para calentar muñeca, pero conforme te adentras en los niveles más profundos, la pantalla se transforma en un auténtico espectáculo pirotécnico.

Para hacer frente a semejante tiroteo, el título despliega una capa de personalización roguelite tremendamente satisfactoria. A medida que abatimos enemigos y subimos de nivel durante la incursión, el juego nos ofrece una selección de gadgets y módulos de mejora. Lo interesante es que la enorme mayoría de estas opciones aportan ventajas claras y comprensibles desde el minuto uno. Puedes transformar a tu personaje en un tanque con una cadencia de disparo infernal, potenciar el daño de área para limpiar pasillos estrechos o priorizar herramientas que aceleran la extracción de mineral para salir por patas antes de tiempo. Experimentar con distintas combinaciones de armas principales, gadgets pasivos y habilidades definitivas es un verdadero placer táctico que le otorga un valor rejugable brutal a cada intento.

Biomas variados y una docena de jefes con ganas de pelea

La travesía subterránea no es un monótono túnel de piedra gris. MineGeon se estructura a lo largo de seis biomas diferenciados, cada uno con su propia paleta de colores, peligros ambientales y flora alienígena. Pasar de galerías repletas de cristales luminosos a cavernas infestadas de hongos venenosos o zonas volcánicas donde el propio suelo quema le da una variedad visual francamente agradecida a las partidas en PC.

Al final de cada conjunto de fases nos aguarda la prueba de fuego: los combates contra los jefes finales. Hay más de doce grandes enemigos esperando en las profundidades y, aunque en tus primeras partidas pueden parecer muros infranqueables que te mandan a la superficie de un plumazo, la realidad es que la derrota suele deberse a llegar con una build poco ajustada o a no haber medido bien las distancias. Aprender sus patrones de ataque, memorizar las fases de sus ráfagas de balas y encontrar la ventana perfecta para encajar tu habilidad definitiva convierte estos enfrentamientos en los momentos más épicos de la aventura.

La ley del oeste en el cooperativo: amor, odio y botín

Si bien en solitario MineGeon: Renegades es un título de acción muy apañado y solvente, la verdadera magia negra de esta obra aflora cuando sumas a dos amigos a la fiesta a través del modo cooperativo. Es aquí donde el diseño de MineGeon pasa de ser un simple roguelite a convertirse en un generador inagotable de anécdotas, carcajadas y discusiones acaloradas en el canal de voz.

La dinámica del botín compartido, está planteada con una guasa genial. Durante el combate, colaborar codo con codo es imprescindible para no caer abatidos ante la densidad de los disparos enemigos. Sin embargo, en cuanto cae un jefe o se abre un cofre repleto de minerales raros, la diplomacia salta por los aires. Nos tocará a nosotros decidir si repartes las riquezas equitativamente con el grupo o si aprovechas que tu colega está despistado curándose para saquear la sala entera y salir corriendo hacia la cápsula de extracción. Esta constante tensión entre la ayuda mutua por supervivencia y la puñalada trapera por pura codicia regala noches memorables donde la amistad se pone a prueba en cada esquina.

Píxeles diminutos y el caos de la legibilidad

No todo son luces en las profundidades de PAIMO. Al igual que ocurre en los títulos más frenéticos del género, cuando la pantalla se llena de tres jugadores disparando a la vez, decenas de proyectiles enemigos volando en todas direcciones y escombros cayendo del techo, la legibilidad gráfica sufre un tirón de orejas. En PC se juega estupendamente gracias a la alta resolución, pero en monitores más modestos o en pantallas portátiles los sprites y los números de daño pueden verse ridículamente pequeños.

De igual forma, la interfaz a veces peca de tímida a la hora de avisarte de detalles cruciales en mitad del combate. Saber exactamente cuánto tiempo le queda a la cueva antes de colapsar por completo o leer con claridad los textos emergentes de las mejoras en mitad de una lluvia de balas requiere un esfuerzo visual que podría haberse pulido con avisos más destacados o marcos de texto de mayor tamaño. Son pequeños detalles de diseño que no arruinan la función, pero que conviene tener en cuenta antes de lanzarse a la mina sin ajustar bien el escalado de la interfaz.

Conclusiones

Tras incontables incursiones en las tripas de PAIMO, MineGeon: Renegades se confirma como una propuesta tremendamente divertida que sabe exactamente a qué público quiere encandilar. La decisión de Kickstone Studios de posponer ligeramente el lanzamiento para pulir asperezas ha dado sus frutos en una versión de PC que se siente sólida, fluida y con un gancho jugable difícil de ignorar.

La clave del éxito reside en cómo se entrelazan sus sistemas. La tensión del reloj por el colapso de la mina encaja como un guante con la agilidad del bullet hell, ofreciendo partidas donde el progreso se siente siempre ganado a pulso. Si bien es cierto que jugándolo en solitario el bucle de excavar y disparar puede volverse algo monótono tras una decena de horas al faltarle ese componente impredecible que aportan los compañeros humanos, es en el modo cooperativo para tres jugadores donde la obra saca a relucir su verdadero potencial. La rivalidad soterrada por el botín convierte cada expedición en una tragicomedia inolvidable.

Lo Mejor

  • La constante presión entre arriesgarte un minuto más a picar o salir con vida antes del colapso genera una tensión fantástica. La mezcla de colaboración necesaria y traición por la codicia del botín crea partidas antológicas con amigos.
  • La enorme cantidad de gadgets, habilidades y armas utilizables permite enfocar los descensos con libertad táctica.
  • Encarnar a un tiburón tanque y desplegar pequeños ayudantes robóticos le da un toque distintivo e irreverente al conjunto.

Lo Peor

  • Sin el componente social del cooperativo, la fórmula pierde parte de su magia tras sesiones prolongadas.
  • La densidad de proyectiles en pantalla y lo diminuto de algunos textos de la interfaz dificultan la lectura en el fragor de la batalla.
  • Ciertos jefes y patrones de disparos en salas avanzadas pueden pillar desprevenido al grupo si no se va con una preparación óptima.

Ficha Técnica

  • Título: MineGeon: Renegades
  • Género: Acción / Bullet Hell / Roguelite / Cooperativo
  • Desarrollador: Kickstone Studios
  • Editor: Kickstone Studios
  • Plataformas: PC
  • Idioma: Textos en español, voces en inglés

Nota Final:

7.0 / 10

MineGeon: Renegades demuestra que la fórmula del roguelite minero aún tiene cuerda para rato si se adereza con las dosis correctas de acción frenética y mala leche entre amigos. Pese a ciertos detalles de legibilidad en pantalla y a una experiencia en solitario algo menos vistosa, su explosivo cóctel de bullet hell, biomas variados y carreras contrarreloj para saquear a tus propios compañeros antes del derrumbe lo convierten en una recomendación indispensable para amenizar las noches de vicio en PC.

*Este análisis de MineGeon: Renegades para PC ha sido posible gracias una clave de PC facilitada por Vicarious PR

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