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Soy de esos niños que llegaban corriendo de clase para ver en el principio de las «teles» privadas y tras Los Caballeros del Zodiaco, Campeones. Ha llovido mucho desde aquello, con el tiempo me enteré que aquella serie era en realidad Captain Tsubasa y que ese era precisamente el nombre del prota, desde entonces he seguido todos los juegos de la franquicia.

Han pasado seis añazos enteros desde que Captain Tsubasa: Rise of New Champions saltó al terreno de juego para recordarnos lo absurdamente divertido que era ver a un grupo de chavales japoneses desafiar impunemente las leyes de la física, la gravedad y la anatomía humana. Aquello fue un caramelito para los que crecimos en los noventa viendo cómo la portería rival parecía estar situada en el horizonte de la curvatura terrestre. Pues bien, este caluroso finales de agosto de 2026 nos saluda con el silbato inicial de Captain Tsubasa II World Fighters, la nueva propuesta con la que Bandai Namco y Tamsoft Corporation pretenden demostrarnos que han estado tomando nota en la libreta de tácticas durante todo este tiempo. Y la primera gran lección que te deja esta versión de PC nada más saltar al campo es cristalina: si buscas simulación táctica, vete a jugar al Football Manager. Aquí venimos a reventar balones y a romper redes.

El enfoque deportivo sigue estando a años luz de la realidad, y menos mal, porque ahí reside precisamente el encanto de Captain Tsubasa. El árbitro debe de estar tomándose una cerveza, porque las faltas directamente no existen. Si tienes que pegarle un placaje a la altura del esternón al delantero centro rival para arrebatarle el esférico y mandarlo a volar tres metros por encima de las vallas publicitarias, la grada aplaude y el juego te premia. Es una oda al fútbol desenfrenado, violento en el mejor sentido de la palabra y absolutamente fiel al espíritu del manga de Yoichi Takahashi. Pero detrás de este envoltorio arcade que no se toma en serio a sí mismo, Tamsoft ha metido la mano en el motor jugable para pulir un buen puñado de asperezas que lastraban la experiencia de la entrega anterior.

Ajustes de cuentas sobre la hierba

El verdadero corazón palpitante de Captain Tsubasa II World Fighters se encuentra en cómo se han rediseñado los duelos individuales por la posesión. Olvídate de elaborar jugadas complejas con noventa pases horizontales mareando la perdiz; la clave de la victoria sigue siendo agarrar el balón con tu jugador franquicia, apretar el botón de esprintar y encarar a cuanto defensa se te ponga a tiro. Sin embargo, la forma en que resolvemos esos mano a mano ha ganado enteros en exigencia y precisión. El tempo a la hora de pulsar el botón de acción potente o el de regate en el milisegundo exacto determina si consigues dejar tirado al rival con un regate humillante o si terminas comiéndote el barro tras una patada voladora.

La gran adición a este baile de mamporros es el llamado sistema Chain. Básicamente, se trata de un contador de combos que premia las encadenaciones de acciones exitosas antes de enfocar la meta rival. Cada vez que esquivas un tackle, superas a un defensa en velocidad o conectas un pase medido en el momento oportuno, el indicador se va llenando, disparando la velocidad de carga y el nivel de devastación de tus disparos especiales. La gracia del asunto es que este sistema introduce un componente de riesgo y recompensa genial: si te crees el rey del mambo y el equipo contrario logra interceptarte en el último instante, todo ese contador acumulado pasa automáticamente a sus arcas, dejando a tu defensa vendida ante un contraataque mortal.

La batalla táctica bajo palos

Si hay un terreno donde la primera parte pecaba de predecible era en la resolución de los tiros a puerta, donde todo se reducía a un desgaste matemático de la barra de resistencia del guardameta hasta que el balón entraba por aplastamiento. Tamsoft ha querido atajar esto de raíz introduciendo un minijuego de dirección bastante más dinámico. Ahora, al cargar al máximo el gatillo de disparo y desatar la clásica secuencia pirotécnica de turno, el atacante debe seleccionar una de las trayectorias posibles con el stick analógico, mientras que el portero rival tiene que adivinar hacia dónde diablos se dirige ese misil tierra-aire.

El resultado de esta ruleta de la suerte espacial es determinante para la salud del portero. Si el guardameta adivina el lado exacto, firmará una estirada prodigiosa sufriendo un desgaste de energía mínimo. Si se queda a medias, la barra bajará drásticamente. Y si falla de manera estrepitosa eligiendo la dirección opuesta, no solo encajará el gol sin despeinarse, sino que puede entrar en el temido estado BREAK. Esta condición crítica reduce de forma permanente la capacidad máxima de parada del portero durante el resto del partido, convirtiéndolo en un coladero andante para lo que queda de choque. Además, para añadir más sal al asunto, se han incluido paradas milagrosas y movimientos en equipo que saltan en momentos límite, aportando ese toque de dramatismo impredecible tan característico del anime.

Súper disparos, habilidades asignables y la locura de las jugadas combinadas

Profundizando en las entrañas de su sistema deportivo, World Fighters ha sustituido los complejos sistemas de objetos RPG de la anterior entrega por una gestión de habilidades mucho más directa y agradecida. Cada futbolista sobre el césped cuenta con cinco categorías clave de movimientos: entrada defensiva, regate, tiro aéreo, disparo estándar y el codiciado supertiro. Lo interesante es que estos movimientos vienen calificados con rangos que van desde la triste letra E hasta la salvajada de las categorías SS o SSS. Cuanto mayor sea la nota de la habilidad, más espectacular será la animación y más fácil resultará dejar tiritando la barra del portero rival.

El verdadero abanico de posibilidades tácticas se abre cuando empezamos a trastear con los supertiros. No todos están diseñados exclusivamente para reventar la red: algunos actúan como súper pases de larga distancia capaces de mandar al suelo a cualquier rival que intente cortarlos, mientras que otros son embestidas defensivas brutales que cruzan medio campo en un parpadeo. Mención aparte merecen las jugadas combinadas entre varios futbolistas. Coordinar a Óliver y Tom (Tsubasa y Misaki para los puristas) para desatar una doble disparo imposible sigue siendo un espectáculo visual de primer orden, aunque exige encajar los mismos movimientos en varios miembros del once, sacrificando variedad táctica en favor de la pura potencia pirotécnica.

El arco del Mundial Juvenil: del barro de Japón a la élite internacional

El modo historia de esta secuela da un salto cuantitativo y cualitativo al fusionar la narrativa del manga con la trayectoria de nuestro propio futbolista personalizado. Nada más arrancar la campaña, nos encontramos con un editor de personajes sorprendentemente nutrido que nos permite moldear a nuestro avatar hasta el más mínimo detalle: desde el peinado y los rasgo faciales hasta la complexión física y las animaciones de celebración. A través de este héroe de nuevo cuño nos introducimos de lleno en el icónico arco del Mundial Juvenil, arrancando en los torneos clasificatorios asiáticos para terminar viéndonos las caras contra gigantes de la talla de Brasil, Uruguay, México o la todopoderosa Alemania de Karl-Heinz Schneider.

La cantidad de partidos y contenidos que ofrece la campaña supera con creces lo visto en el título anterior. A medida que superamos choques, el juego nos plantea una serie de objetivos secundarios, como ejecutar un número concreto de regates o paradas, que desbloquean subcapítulos narrativos opcionales. Estas escenas adicionales nos permiten ver las interacciones entre los miembros de la selección japonesa y, lo que es mejor, desbloquear nuevas habilidades especiales y mejoras de rendimiento para el resto de la plantilla. Además, los desarrolladores se han sacado de la manga rutas alternativas y partidos de exhibición contra selecciones como la estadounidense o incluso la selección española, regalándonos giros argumentales de lo más simpáticos para los aficionados al fútbol de nuestro país.

Pantallas de carga y parones narrativos

No obstante, no todo son flores en el césped de Captain Tsubasa II World Fighters. La mayor pedrada en el ojo que arrastra el juego en PC viene provocada por la forma en que interrumpe la fluidez de los encuentros. En su afán por recrear el dramatismo extremo de la serie de televisión, los partidos del modo historia están abarrotados de secuencias cinemáticas intermedias y diálogos que saltan automáticamente en mitad de una jugada prometedora. Que un disparo a puerta se detenga para mostrarnos una charla motivacional de tres minutos entre los jugadores puede tener su pase la primera vez, pero el problema técnico grave son las constantes pantallas de carga que acompañan a estas transiciones.

El flujo de un encuentro vertiginoso se rompe de golpe: pantallazo de carga de un par de segundos con el logo girando, cinemática dramática de rigor, otro pantallazo de carga y vuelta al balón. Cuando en un mismo choque se encadenan dos o tres de estas interrupciones seguidas, la desesperación al teclado empieza a aflorar. Por suerte para nuestra salud mental, el menú de opciones permite desactivar estos eventos cinemáticos antes de saltar al campo. Perderás parte de la épica del manga, es cierto, pero a cambio ganarás un ritmo de juego infinitamente más continuo, dinámico y disfrutable.

Despliegue visual en PC, apartado sonoro y opciones multijugador

Al saltar a la versión de ordenador, el motor Unreal Engine saca a relucir su cara más vistosa. La representación cel-shading de los futbolistas es una auténtica maravilla visual: los modelados parecen sacados directamente del anime moderno, y las animaciones durante los super tiros ,con efectos de chispas, césped saltando por los aires y estelas de fuego, se ejecutan a unos 60 fotogramas por segundo fluidísimos en PC. Además, detalles como los campos marcados por los impactos de los balones o las muecas de pánico de los guardametas le dan una personalidad arrolladora. Eso sí, los estadios y las gradas siguen estando un par de peldaños por debajo en cuanto a detalle, luciendo algo genéricos.

En el apartado sonoro nos encontramos con luces y sombras. El doblaje original en japonés es sublime, transmitiendo esa rabia y desprecio por las leyes de la física que tanto nos gusta, mientras que los comentaristas desbordan una pasión contagiosa en cada jugada. La localización al español es brillante en sus textos, regalándonos giros lingüísticos divertidísimos como rebautizar el estilo de la selección española como el clásico «tiqui-taca». Sin embargo, se echa en falta una mayor presencia de los temas musicales míticos del anime original, quedando relegados a un puñado de composiciones secundarias que terminan haciéndose un poco repetitivas tras varias horas en el modo Versus.

Por su parte, la oferta multijugador se centra en los partidos amistosos y clasificatorios online, además del siempre imprescindible modo Versus en local. Jugar contra un colega en el mismo sofá es una experiencia alocada, donde los picos de risas y picadillos están garantizados cuando un tiro combinado atraviesa la red en el último segundo del descuento. Lamentablemente, el juego peca de tacaño al no incluir una modalidad de torneo personalizado o una liga online estructurada, lo que merma de forma considerable el potencial de rejugabilidad a largo plazo una vez exprimido el arco del Mundial Juvenil.

Un homenaje apasionado que vuelve a tropezar con la misma piedra

Captain Tsubasa II World Fighters es un paso adelante firme dentro de la franquicia. Tamsoft y Bandai Namco han sabido escuchar a la comunidad introduciendo sistemas jugables mucho más ricos como la mecánica Chain, las trayectorias de parada a seis direcciones o la gestión táctica de habilidades. El modo historia es extenso, generoso en contenidos y una carta de amor nostálgica a cualquiera que haya crecido imitando el Tiro del Tigre en el patio del colegio.

Sin embargo, sus viejos fantasmas siguen estando ahí. Las interrupciones constantes por cinemáticas, los tiempos de carga entre secuencias y la falta de variedad en los modos de juego secundarios evitan que la obra alcance el sobresaliente. Captain Tsubasa es visceral y espectacular, pero como una buena comida copiosa, conviene disfrutarlo en dosis controladas para no terminar saturado por tanto exceso pirotécnico sobre el césped.

Conclusiones

Captain Tsubasa II World Fighters en PC ofrece la representación más espectacular, completa y divertida del universo de Oliver y Benji vista hasta la fecha. El refinamiento de sus mecánicas arcade y la adición del minijuego de paradas consiguen que los partidos sean mucho más estratégicos y tensos. Aunque la falta de modos adicionales y el ritmo entrecortado del modo historia puedan frustrar a los jugadores más exigentes, cualquier fanático del manganime o de los juegos deportivos desenfadados encontrará aquí decenas de horas de diversión pirotécnica y nostalgia pura.

Lo Mejor

  • El sistema Chain y el control direccional de las paradas le dan un soplo de aire fresco a los partidos.
  • La recreación de las técnicas especiales y el acabado cel-shading son un deleite visual.
  • Gran cantidad de selecciones nacionales, sorpresas argumentales y un editor de avatar muy nutritivo.
  • La diversión arcade directa alcanza su punto álgido al jugar contra amigos en el mismo teclado o mando.

Lo Peor

  • Los parones narrativos y las pantallas de carga cortan de raíz el ritmo de los partidos en la campaña.
  • Se echa en falta un modo Torneo dedicado o una liga con mayor profundidad rejugable.
  • Falta de melodías icónicas del anime original durante el desarrollo de los encuentros.

Ficha Técnica

  • Título: Captain Tsubasa II World Fighters
  • Género: Deportes / Fútbol Arcade / Anime
  • Desarrollador: Tamsoft Corporation
  • Editor: Bandai Namco Entertainment
  • Plataformas: PC (Steam), PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch
  • Idioma: Textos en Español y voces en Inglés y Japonés

Nota Final

8 / 10

Un chutazo lleno de nostalgia, potencia y espectacularidad. Captain Tsubasa II World Fighters corrige los errores de su antecesor y refina su propuesta arcade para regalarnos los partidos más trepidantes del manganime. Con algún que otro parón de más en su juego de toque, pero absolutamente imprescindible para los amantes de los magos del balón.

*Este análisis de Captáin Tsubasa II World Fighters de PC ha sido posible gracias a una facilitada por Bandai Namco

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