Desarrollador: Spiders | Editor: Nacon

Plataformas: PlayStation 5GeForce NowMicrosoft WindowsXbox Series X y Series S

Spiders no intenta ser FromSoftware, y eso es justo lo que hace que Steelrising funcione. No busca romper el molde del souls-like, pero sí lo viste con una superioridad estética apabullante. Donde otros te lanzan dragones y niebla, aquí hay sangre, engranajes y revolución en pleno corazón de París.

La Revolución Francesa fue el gran estallido que puso en jaque a los reyes y encendió la chispa de la democracia moderna. Y Spiders, con su toque de ciencia ficción retorcida, la reimagina como un baño de acero y fuego donde Luis XVI manda ejércitos de autómatas a aplastar al pueblo.

Aegis: el alma de la revolución

Encarnamos a Aegis, una autómata tan letal como elegante. Antes bailarina, ahora guardaespaldas de María Antonieta y esperanza de la resistencia. Su misión: barrer de las calles de París a los engendros mecánicos del rey y torcer el destino de la historia.

El juego combina lo que ya esperas de un souls-like: combates exigentes, gestión de recursos, y progresión medida al milímetro. Pero introduce una capa metroidvania muy bien pensada: podrás volver a zonas previas con nuevas habilidades para acceder a secretos o rutas ocultas. Un detalle que le da aire propio.

París mecánica

Steelrising brilla cuando muestra su visión distópica de la Revolución. Las calles empedradas, los palacios, los tejados parisinos cubiertos de humo… todo envuelto en una atmósfera lúgubre que parece un cuadro de Goya reanimado con tuercas.

El diseño de enemigos es otro punto fuerte: criaturas mecánicas grotescas, inspiradas en relojería antigua y arte barroco. Pocas veces un souls-like de presupuesto medio ha tenido tanto carácter visual.

Historia y decisiones

Durante el viaje conocerás a figuras históricas como Robespierre, Necker o el Conde de Mirabeau, todos reimaginados en clave steampunk. A veces sus ideales chocarán, y tú decidirás a quién ayudas. No es un sistema moral profundo, pero sí suficiente para darle matices y pequeñas ramificaciones al argumento.

Limitaciones evidentes, alma intacta

En lo técnico se notan los límites: animaciones un poco rígidas, físicas discretas y un rendimiento irregular en consolas. Pero no hay cinismo aquí; Steelrising tiene alma, sabe de dónde viene y hasta dónde puede llegar. Su diseño es coherente y su ritmo, adictivo.

Spiders demuestra que no hace falta ser un gigante para ofrecer una experiencia sólida, con buena ambientación, combate contundente y una protagonista carismática que se gana tu respeto a base de chispas y filo.

Conclusión

Steelrising es un souls-like más humano de lo que parece, aunque lo protagonicen máquinas. Es imperfecto, sí, pero también elegante, valiente y con una ambientación que pocos se atreverían a tocar.

Para quien ame el género, es un viaje curioso y con sabor propio.
Y para quien tema los souls, es una puerta de entrada amable, sin sacrificar desafío ni belleza.

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