Desarrollador: Soleil | Editor: Square Enix
Plataformas: PlayStation 4, PlayStation 5 y PC
A veces, los dioses deciden reinventarse. Valkyrie Elysium es el intento de Square Enix por traer de vuelta una saga mítica, pero adaptada a los tiempos en los que el frenetismo manda.
Lo que antes era un RPG pausado, táctico y cargado de drama nórdico, ahora es un action RPG desenfrenado, donde los reflejos pesan más que la reflexión. Y aunque pierde algo de profundidad por el camino, sigue teniendo alma, estilo y un combate que no te deja soltar el mando.

Al servicio de los dioses
El juego arranca con un clásico conflicto de proporciones divinas: Odín y Fenrir vuelven a declararse la guerra y, de paso, arrasan con medio mundo. Ambos quedan gravemente heridos, pero antes de morir, el dios padre decide crear una nueva valquiria para evitar el fin del mundo.
Esa valquiria somos nosotros, una cosechadora de almas con la misión de eliminar monstruos, reunir a los einherjar (guerreros caídos) y evitar el Ragnarok.
La historia sigue los pasos del original, con una base mitológica potente y algunas preguntas que pesan más de lo que parecen: ¿quién tiene razón realmente, Odín o Fenrir? ¿Y hasta qué punto somos libres o solo una herramienta divina?
No todo el guion brilla, pero cuando lo hace, recuerda por qué esta saga marcó a tantos jugadores en los 2000.
Un combate que no da respiro
Valkyrie Elysium apuesta sin tapujos por el hack n’ slash. La protagonista cambia de armas al vuelo, invoca a sus aliados caídos y lanza habilidades elementales en combates que son puro vértigo visual.
Hay parry, esquiva, combos, invocaciones y una mecánica elemental que da juego: fuego, rayo, hielo, oscuridad o luz, cada enemigo tiene su punto débil. Si aciertas, lo aturdes y abres una ventana para destrozarlo sin piedad.

El sistema de combate es sólido y divertido, aunque a medio juego empieza a repetirse. Es ese tipo de título donde el control es tan bueno que compensa la falta de variedad en escenarios o misiones.
Linealidad divina
La estructura es clara: 9 capítulos principales y más de 30 misiones secundarias. Todo bien armado, pero también demasiado seguro. Los mapas son pasillos disfrazados, las sidequests se repiten y la exploración existe más como requisito que como deseo.
Los einherjar, esos guerreros que reclutamos, añaden variedad al combate y desbloquean habilidades únicas (como quemar obstáculos o romper muros), pero pocas veces el juego los aprovecha más allá de lo funcional.

En lo técnico, se nota que Soleil no es un estudio gigante: animaciones justas, escenarios algo vacíos y un apartado visual correcto, pero lejos del estándar Square Enix. Aun así, el diseño de personajes y enemigos mantiene el encanto nórdico y melancólico de la saga.
Tres finales y un mismo destino
Como buen heredero de Valkyrie Profile, Elysium ofrece tres finales distintos, que dependen de nuestras decisiones en los tramos finales. No es un sistema revolucionario, pero añade motivación para rejugarlo.
A nivel narrativo, los einherjar vuelven a tener peso: sus historias personales, culpas y redenciones son lo más interesante del guion. Son ellos quienes dan humanidad a una trama que, por momentos, se siente fría como el acero de su protagonista.

Conclusión
Valkyrie Elysium no es el salvador de la franquicia, pero sí una buena forma de mantenerla viva. Su combate es su gran virtud: rápido, técnico y espectacular. Lo demás —escenarios, narrativa y estructura— se queda corto, pero no por falta de intención, sino de recursos.
Es una entrega honesta: sabe que no puede competir con los grandes del género, así que apuesta todo al dinamismo. Y ahí gana.

