Durante los últimos años hemos visto cómo muchos juegos de estrategia táctica han optado por simplificar sus mecánicas para llegar a un público más amplio. Menos sistemas que gestionar, interfaces más amigables y combates pensados para que cualquiera pueda avanzar sin demasiados quebraderos de cabeza. No tiene nada de malo, pero también ha provocado que parte de la esencia más exigente del género se haya ido diluyendo poco a poco. Por suerte, todavía quedan estudios dispuestos a remar en dirección contraria. Uno de ellos es Gaister Studios, que con Heroes of Magic and Steel nos propone una aventura táctica que recupera el placer de pensar cada movimiento, gestionar recursos con cabeza y sufrir las consecuencias de nuestras malas decisiones.
Y sí, cuando digo sufrir, hablo completamente en serio.
Porque este RPG táctico con elementos de construcción de mazos y estructura roguelike no tarda demasiado en recordarte que aquí los errores se pagan caros. Muy caros.
Tabla de Contenidos
Una mezcla que parece imposible… hasta que empieza a funcionar
Sobre el papel, la propuesta de Heroes of Magic and Steel podría parecer un pequeño Frankenstein jugable. Tenemos combates tácticos sobre cuadrículas hexagonales, cartas que modifican nuestras posibilidades en batalla, gestión de recursos, progresión roguelike y construcción de equipos. Son muchos ingredientes para una sola receta y, sin embargo, el resultado funciona sorprendentemente bien.
Lo primero que deja claro el juego es que las cartas no son el centro absoluto de la experiencia. De hecho, quienes lleguen esperando algo similar a Slay the Spire probablemente se llevarán una sorpresa. Aquí las cartas son importantes, sí, pero actúan más como herramientas dentro de un sistema mucho más amplio. El verdadero protagonismo recae en nuestras decisiones estratégicas, en cómo construimos el grupo y en la forma en la que utilizamos el terreno a nuestro favor.
La sensación es más cercana a estar dirigiendo una pequeña compañía de aventureros que a jugar un deckbuilder tradicional.
Y eso es precisamente lo que le da personalidad.
Combates sobre hexágonos donde cada movimiento importa
El núcleo de la experiencia gira alrededor de enfrentamientos tácticos desarrollados sobre cuadrículas hexagonales. Esta elección no es casual. Frente a los tradicionales tableros cuadrados utilizados por gran parte del género, los hexágonos generan una movilidad diferente y multiplican las posibilidades de posicionamiento.
Cada unidad ocupa un lugar concreto dentro del campo de batalla y su ubicación puede resultar tan importante como las habilidades que posee. Un personaje defensivo colocado unos espacios más atrás puede dejar expuesta toda una línea de combate. Del mismo modo, una unidad ofensiva situada en el lugar correcto puede desencadenar una cadena de acciones capaz de cambiar completamente el rumbo de la batalla.
La importancia del posicionamiento convierte cada turno en un pequeño rompecabezas táctico. No basta con atacar al enemigo más cercano o utilizar la habilidad más poderosa disponible. Es necesario evaluar constantemente distancias, líneas de avance, posibles amenazas y oportunidades futuras.
Esta filosofía también afecta al diseño de los escenarios. Los mapas no actúan únicamente como fondos decorativos, sino que influyen directamente sobre el desarrollo de los enfrentamientos. Existen zonas que favorecen determinadas estrategias, obstáculos que alteran rutas de movimiento y posiciones especialmente valiosas que pueden decidir una batalla antes incluso del primer ataque.
Todo ello genera una sensación muy diferente a la de otros juegos centrados exclusivamente en las cartas. Aquí la construcción del mazo es importante, pero nunca eclipsa el resto de elementos tácticos.

Construir un equipo eficaz es tan importante como ganar una batalla
Uno de los aspectos más interesantes de Heroes of Magic and Steel aparece antes incluso de entrar en combate. La preparación previa parece tener un peso enorme dentro de la experiencia general.
La selección de personajes, la gestión de recursos obtenidos durante la partida y la evolución progresiva del grupo forman parte de un sistema donde prácticamente todo está conectado. Cada héroe posee fortalezas y debilidades específicas, pero su verdadero potencial emerge cuando se combina correctamente con otros miembros del equipo.
Algunas unidades destacan absorbiendo daño y controlando espacios importantes del mapa. Otras están especializadas en ataques rápidos capaces de eliminar amenazas prioritarias antes de que puedan actuar. También existen personajes centrados en apoyo, control o potenciación de aliados.
La clave consiste en encontrar sinergias que permitan maximizar las capacidades de cada integrante del grupo. Y ahí es donde entran en juego las cartas.
A diferencia de otros deckbuilders donde el mazo termina absorbiendo toda la atención, aquí las cartas funcionan como extensiones de las decisiones tácticas. Permiten reforzar determinadas estrategias, potenciar personajes concretos o responder a situaciones específicas que surgen durante las partidas.
Esta aproximación resulta especialmente interesante porque evita que la experiencia termine reducida a la búsqueda de una única combinación dominante. En lugar de perseguir siempre las mismas cartas, el jugador debe adaptarse continuamente a los recursos disponibles y a las necesidades de cada recorrido.

Una estructura diseñada para recompensar la adaptación constante
La presencia de elementos roguelike refuerza todavía más esa filosofía. Cada partida genera nuevas configuraciones de enemigos, recompensas diferentes y oportunidades únicas que obligan a replantear constantemente la estrategia.
La sensación que transmite el juego es la de un sistema donde improvisar será tan importante como planificar. Ninguna partida parece destinada a desarrollarse exactamente igual que la anterior, y esa imprevisibilidad podría convertirse en uno de sus mayores atractivos para los aficionados a la estrategia profunda.
Pero si los sistemas jugables llaman la atención, el apartado artístico tampoco se queda atrás. La dirección visual apuesta por una estética inspirada en las novelas gráficas y los cómics de fantasía, una decisión que ayuda a diferenciarlo dentro de un género donde muchos proyectos terminan pareciéndose demasiado entre sí.

Una dirección artística que apuesta por la personalidad
Si hay algo que ayuda a que Heroes of Magic and Steel destaque entre la enorme cantidad de RPG tácticos independientes que llegan cada año al mercado, es su apartado visual. Desde el primer vistazo resulta evidente que Gaister Studios no quería construir otro juego de fantasía genérico repleto de menús sobrios y unidades representadas mediante modelos funcionales pero poco inspirados.
La propuesta artística apuesta por ilustraciones que parecen extraídas directamente de una novela gráfica fantástica. Los personajes poseen diseños muy expresivos, los escenarios utilizan colores intensos y cada combate transmite la sensación de estar observando páginas animadas de un cómic interactivo.
Lo interesante es que esta dirección visual no estuvo presente desde el principio del desarrollo. Según explicó el estudio, las primeras versiones del proyecto tenían una apariencia mucho más cercana a un juego de mesa digital tradicional. Con el paso del tiempo, los desarrolladores decidieron reconstruir gran parte de la identidad visual para dotar al proyecto de una personalidad mucho más marcada.
El resultado parece haber sido una decisión acertada. En un mercado donde muchos títulos tácticos comparten estilos visuales similares, Heroes of Magic and Steel consigue transmitir identidad propia con relativa facilidad.
Las animaciones también buscan reforzar esa sensación. Los ataques, habilidades y efectos especiales están diseñados para destacar visualmente sin saturar la pantalla con elementos innecesarios. La claridad sigue siendo una prioridad, algo fundamental en un género donde comprender rápidamente la situación del campo de batalla resulta esencial.

Más allá del mazo perfecto
Uno de los problemas habituales de muchos deckbuilders modernos es que, una vez descubierta una estrategia extremadamente eficiente, gran parte de la experiencia termina girando alrededor de repetirla una y otra vez.
Gaister Studios parece consciente de este riesgo y ha intentado diseñar sus sistemas para evitarlo. La estructura de Heroes of Magic and Steel favorece la adaptación constante frente a la optimización absoluta.
Las unidades disponibles, las mejoras obtenidas durante cada partida y la distribución de los enemigos cambian de forma continua. Eso obliga a modificar tácticas y evita que el jugador dependa exclusivamente de una única construcción.
La composición del grupo adquiere así una importancia enorme. Un equipo orientado a la resistencia puede funcionar perfectamente durante determinadas partidas, pero sufrir enormemente ante ciertos encuentros. Del mismo modo, una estrategia centrada en daño explosivo puede resultar devastadora en algunos escenarios y tremendamente vulnerable en otros.
Esta flexibilidad promete convertirse en uno de los principales motores de rejugabilidad. Cada recorrido plantea nuevos problemas y obliga a encontrar soluciones diferentes utilizando las herramientas disponibles.

Accesible para nuevos jugadores, exigente para veteranos
Otro aspecto interesante es el esfuerzo realizado para equilibrar profundidad y accesibilidad.
Los desarrolladores han confirmado la existencia de distintos modos de juego pensados para perfiles de jugadores muy diferentes. Por un lado encontramos una modalidad aventura diseñada para quienes quieran disfrutar de la progresión y la fantasía estratégica sin enfrentarse constantemente a desafíos extremadamente exigentes.
Por otro lado, el modo estándar mantiene intacta la visión original del proyecto. Aquí la planificación adquiere un papel fundamental y los errores pueden tener consecuencias importantes durante una partida.
Esta dualidad puede resultar clave para ampliar el alcance del juego. Los RPG tácticos suelen enfrentarse al desafío de atraer nuevos jugadores sin decepcionar a los aficionados más veteranos. Permitir distintos niveles de exigencia parece una forma inteligente de abordar ese problema.
Además, el sistema de progresión basado en partidas independientes ayuda a que los jugadores aprendan gradualmente los diferentes sistemas sin sentirse abrumados desde el principio.

Influencias claras, identidad propia
Resulta fácil identificar algunas de las referencias que han inspirado el proyecto. Existen elementos que recuerdan a clásicos de la estrategia por turnos, mientras que otros evocan la estructura moderna popularizada por los grandes roguelikes de cartas.
Sin embargo, la mezcla final parece buscar algo diferente. No pretende convertirse en una copia de ninguno de sus referentes, sino utilizar ideas conocidas para construir una experiencia centrada en la toma constante de decisiones.
La combinación de combate táctico, construcción de equipos, progresión dinámica y escenarios cambiantes genera una propuesta que podría encontrar fácilmente su espacio dentro del mercado independiente actual.
Además, el hecho de que esté previsto su lanzamiento en múltiples plataformas demuestra la confianza del estudio en el potencial del proyecto. Durante años este tipo de experiencias parecían destinadas exclusivamente al público de PC, pero el crecimiento del género ha demostrado que existe interés también entre usuarios de consolas.

Conclusiones
Heroes of Magic and Steel llega con una propuesta muy clara: devolver la planificación estratégica al centro de la experiencia. Su combinación de combate táctico sobre hexágonos, construcción flexible de mazos, progresión roguelike y gestión de equipos promete ofrecer una profundidad considerable para quienes disfrutan analizando cada movimiento.
Lo más interesante es que Heroes of Magic and Steel no parece obsesionado con convertir las cartas en el único elemento importante de la fórmula. Por el contrario, las utiliza como una herramienta más dentro de un sistema mucho más amplio donde posicionamiento, composición de grupo y adaptación continua tienen un peso enorme.
A eso se suma una identidad visual muy atractiva inspirada en cómics de fantasía, una estructura diseñada para fomentar la rejugabilidad y una filosofía de diseño que busca recompensar la creatividad por encima de la repetición mecánica.
Todavía queda por comprobar cómo funcionará el equilibrio entre todos sus sistemas una vez llegue a manos de los jugadores, pero las bases que presenta son prometedoras. Para los aficionados a la estrategia profunda y a los RPG tácticos que exigen pensar cada decisión, podría convertirse en una de las propuestas independientes más interesantes de los próximos meses.
Ficha técnica
Título: Heroes of Magic and Steel
Desarrollador: Gaister Studios
Editor: Nuntius Games
Género: RPG táctico, estrategia por turnos, deckbuilding, roguelike
Plataformas: Steam (PC), llegará más adelante a Nintendo Switch, PlayStation 5 y Xbox Series
*Esta Preview de Heroes of Magic and Steel ha sido posible gracias a una clave de PC otorgada por Nuntius Games
