Allá por 2007, una amiga y yo hicimos una apuesta absurda sobre quién sería capaz de pasarse Diablo II sin morir ni una sola vez. Gané yo, y como castigo me regalo el juego Sacred 2: Fallen Angel. Semanas después, se lo presté y le dije: “pruébalo, puedes ser una dríada que dispara desde la sombra y baila cuando se aburre”. Y tenía razón: se enganchó sin remedio.

Por eso, cuando se anunció Sacred 2 Remaster, sentí la necesidad de volver a Ancaria. A veces, los reencuentros con viejos juegos son como visitar un lugar de tu infancia: familiar, pero diferente. Todo sigue ahí, aunque con los colores algo más vivos y las esquinas mejor iluminadas.

Lo que ofrece esta remasterización es exactamente eso: una visita guiada por la nostalgia, pero con un nuevo barniz técnico que permite disfrutar del clásico sin los achaques de la edad.


Una restauración fiel al espíritu original

La primera impresión que deja Sacred 2 Remaster es extraña. Mi mente me jugó la típica mala pasada y pensé: “¿de verdad esto se ve mejor?”. Pero bastó una rápida búsqueda de imágenes del original para comprobar que la mejora es notable. Texturas más definidas, iluminación actualizada y efectos de partículas más vivos. No es una reconstrucción total, pero sí un buen lavado de cara.

El mundo de Ancaria vuelve a brillar con una atmósfera más viva y detallada, aunque sin perder esa esencia de RPG europeo clásico, algo más tosca y artesanal que la competencia. Es como si el equipo de Jumpgate hubiera sabido exactamente qué tocar y qué dejar tal cual.

Los modelos de personajes, pese a sus rigideces, mantienen el encanto noventero, con animaciones ligeramente mejoradas. En particular, las poses y gestos de los personajes durante el combate resultan más naturales, aunque aún hay momentos en los que parecen figuras articuladas.


Volver a elegir tu destino

Sacred 2 Remaster conserva todo el abanico de opciones de la edición original. Siete héroes jugables —Serafín, Dríada, Guerrero de las Sombras, Inquisidor, Alta Elfa, Guarda del Templo y Mago Dragón— que representan estilos de combate y filosofías distintas. Cada uno tiene su propio prólogo y matices argumentales, así que la rejugabilidad está más que asegurada.

Esta vez volví a ponerme en la piel de la Dríada, mi vieja conocida. Su estilo ágil y su capacidad para combinar magia y proyectiles encajan perfectamente con mi manera de jugar. Además, sigue teniendo algunas de las líneas más divertidas del juego, y sí: aún hace esa animación de baile absurdo con la lanza cuando se queda quieta. Bendita sea la coherencia retro.

Antes de lanzarse a la aventura, hay que escoger una divinidad protectora, lo que otorga habilidades especiales según la facción elegida —luz o oscuridad—. También se puede seleccionar el nivel de dificultad, e incluso activar el modo Extremo, donde la muerte es permanente. Un pequeño infierno para los veteranos que buscan adrenalina.


Un mundo enorme y peligrosamente vivo

Ancaria sigue siendo un mundo gigantesco, lleno de caminos secundarios, ruinas, aldeas y secretos escondidos. Los enemigos abundan en cada rincón, y su variedad es tan amplia que obliga a cambiar de estrategia constantemente.

El sistema de progresión mantiene su equilibrio entre sencillez y profundidad. Cada nivel nos permite distribuir puntos entre atributos, y las habilidades se desbloquean a través de los llamados Aspectos, conjuntos de poderes únicos para cada personaje. La posibilidad de combinar estilos y crear híbridos da mucho juego, especialmente si te gusta experimentar.

El combate sigue siendo rápido, directo y con un toque táctico. A diferencia del original, aquí se nota una mayor fluidez en las animaciones y una respuesta más precisa, especialmente si se juega con mando. De hecho, el soporte para gamepads ha sido revisado por completo, y ahora permite jugar con comodidad tanto en escritorio como en Steam Deck o consolas.

La remasterización también mejora el ritmo de la acción, reduciendo ciertos tiempos de recarga entre habilidades. Esto hace que los enfrentamientos sean más dinámicos y menos frustrantes, sobre todo en zonas con grandes hordas de enemigos.


Recompensas, exploración y cooperación

El sistema de botín sigue siendo tan adictivo como siempre. Los enemigos sueltan armas, armaduras y objetos mágicos con estadísticas aleatorias, lo que invita a explorar cada zona para buscar ese equipo perfecto.

Eso sí, el inventario continúa siendo limitado, y conviene estar atento para vender o desechar objetos innecesarios. Por suerte, los portales de viaje rápido facilitan mucho el desplazamiento, lo que evita largos trayectos de vuelta a las ciudades.

Uno de los mayores aciertos del remaster es que mantiene intacto el modo cooperativo online. Poder recorrer Ancaria acompañado cambia totalmente la experiencia. Las estrategias se complementan, los enemigos caen más rápido y, sobre todo, compartir el botín añade un punto de complicidad que se echaba de menos en los RPG de antaño.


Un clásico remasterizado, no reinventado

No esperes grandes revoluciones. Sacred 2 Remaster no intenta reinventar el juego original ni convertirlo en un título moderno al estilo Diablo IV. Es una remasterización honesta: pule lo justo, conserva lo esencial y deja que la nostalgia haga el resto.

La interfaz ha sido revisada, aunque sigue conservando el aire clásico. Los menús son más legibles y la fuente de texto se adapta mejor a las resoluciones actuales. Además, se ha optimizado la navegación con mando, lo que permite gestionar habilidades y equipamiento de forma más intuitiva.

Quizás lo más destacable sea el trabajo de sonido. La remasterización mejora notablemente el audio ambiental y la banda sonora, recuperando la épica de los temas orquestales originales y sumando efectos más claros. Y sí, la mítica misión con Blind Guardian está intacta. La actuación, el concierto y ese toque de locura metalera siguen siendo una joya dentro del juego.


Una experiencia más fluida y portátil

Durante las pruebas en PC, el rendimiento ha sido excelente. Incluso en configuraciones modestas, el juego mantiene una tasa de fotogramas estable. Pero lo que más me sorprendió fue su compatibilidad total con Steam Deck, donde funciona a la perfección.

Jugar en formato portátil, bajo una manta en una noche de invierno, sintiendo el peso de las misiones y los ecos de las batallas pasadas… fue una experiencia tan reconfortante como inesperada. A veces, lo retro no solo apela a la nostalgia: también invita a reconectar con el placer de jugar sin prisa.

Además, Sacred 2 Remaster incluye la expansión Ice & Blood, junto con todas las actualizaciones que recibió el original. Es la versión más completa y accesible del juego hasta la fecha, y también la más estable.


Conclusión

Sacred 2 Remaster no busca sorprender a las nuevas generaciones ni competir con los grandes ARPG actuales. Es un homenaje cuidado a un clásico que marcó época, pensado tanto para quienes lo jugaron hace quince años como para quienes nunca pisaron Ancaria.

Su mayor virtud es su fidelidad. Jumpgate y SparklingBit no han querido reinventar la rueda, sino restaurarla. Y lo han conseguido: el juego luce mejor, se siente más fluido y conserva todo su carácter original.

Personalmente, ha sido como reencontrarme con un viejo amigo. El mismo sentido del humor, las mismas frases absurdas en medio de un combate, las mismas ganas de seguir explorando aunque el mapa no tenga fin. Solo que ahora, todo brilla un poco más. Un regreso a Ancaria que se siente como una carta de amor a los fans de Sacred. No pretende ser algo nuevo, sino recordarte por qué te enamoraste de este mundo en primer lugar.


Lo mejor

  • Remasterización fiel y visualmente mejorada.
  • Jugabilidad fluida y soporte completo para mando.
  • Incluye expansión Ice & Blood y todas las actualizaciones.
  • Cooperativo online activo y estable.
  • Mantiene el encanto y el humor del original.

Lo peor

  • Algunos menús siguen siendo algo toscos con mando.
  • Animaciones rígidas en ciertos personajes.
  • Poca innovación: se limita a pulir, no a reinventar.

Desarrolladora: SparklingBit, Funatics, Nukklear
Editora: THQ Nordic
Plataformas: PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S

Puntuación: (8/10)

Este análisis ha sido posible gracias una clave de PC otorgada por Dead Good PR

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