Una base brillante que aún busca su equilibrio

Hay juegos que, incluso en acceso anticipado, dejan claro desde el primer minuto que tienen algo especial. No porque todo funcione a la perfección, sino porque sus cimientos son sólidos, su identidad está bien definida y su potencial resulta evidente. Tower of Babel: Survivor of Chaos pertenece claramente a esta categoría.

Estamos ante un título que se inscribe dentro del cada vez más concurrido género de los survivor-like, popularizado por Vampire Survivors, pero que intenta diferenciarse a través de un sistema de equipo profundo, una progresión persistente ambiciosa y una identidad visual muy cuidada. Tras varias horas de juego, la conclusión es clara: nos gusta, lo recomendamos y creemos firmemente en su futuro, aunque su estado actual todavía requiere ajustes importantes para que todas sus piezas encajen con la fuerza que promete.


Un estilo artístico con personalidad propia

Uno de los aspectos más inmediatos y agradecidos de Tower of Babel: Survivor of Chaos es su apartado artístico. Desde el primer momento queda claro que no se trata de un proyecto genérico ni descuidado. El juego apuesta por una dirección visual colorida, vibrante y llena de pequeños detalles que ayudan a dotar de identidad a un género donde muchas propuestas tienden a parecerse entre sí.

Los escenarios son claros y legibles, incluso cuando la pantalla se llena de enemigos y efectos, algo fundamental para no frustrar al jugador. Los diseños de personajes y criaturas destacan por su claridad visual, y la paleta de colores, lejos de saturar, consigue transmitir dinamismo y energía constante. Todo ello contribuye a que cada partida resulte agradable a nivel estético, incluso tras varias horas de juego.


Progresión persistente y Santuario de Bendiciones

Uno de los pilares más sólidos del diseño es el sistema de progresión permanente, articulado a través del Santuario de Bendiciones. Aquí encontramos una de las decisiones más acertadas del juego: incluso cuando una run termina en derrota, el jugador siente que ha avanzado.

Las bendiciones permiten mejorar atributos clave como la vida máxima, la armadura, el poder de ataque o la probabilidad de obtener múltiples mejoras al subir de nivel. Este enfoque reduce considerablemente la frustración inherente al género y refuerza la idea de progreso constante, invitando a volver a intentarlo una y otra vez.

El concepto es excelente y está bien integrado dentro del flujo general del juego, aunque, como veremos más adelante, su equilibrio actual genera ciertas fricciones con otros sistemas.


El equipo como eje central de la experiencia

Si hay un elemento que realmente distingue a Tower of Babel: Survivor of Chaos, ese es su sistema de equipo. Aquí no estamos simplemente ante aumentos estadísticos planos: las piezas legendarias introducen modificadores únicos que alteran el comportamiento de habilidades, generan sinergias inesperadas y permiten crear builds muy diferenciadas entre sí.

Este enfoque convierte cada partida en un pequeño laboratorio de ideas. Dependiendo del equipo obtenido, una run puede transformarse por completo, lo que aporta una rejugabilidad enorme y una sensación constante de descubrimiento. Es, sin duda, uno de los grandes aciertos del juego y uno de los aspectos que más potencial tiene a largo plazo.


El herrero: control dentro del caos

Complementando al sistema de equipo encontramos al herrero, una figura clave que permite mejorar el equipamiento, añadir bendiciones, bloquear atributos no deseados o repetir tiradas. Este sistema añade una capa de control muy necesaria dentro de una experiencia dominada por el azar.

Gracias al herrero, el jugador siente que puede pulir sus decisiones, corregir errores y orientar su build hacia un estilo de juego concreto, sin eliminar por completo la imprevisibilidad que define al género. Es una mecánica bien pensada y muy satisfactoria cuando se utiliza correctamente.


Rarezas bajas: útiles, pero efímeras

No obstante, no todo el loot tiene el mismo peso. El equipo de rareza baja (azul y amarillo) pierde relevancia con bastante rapidez. Salvo en el caso de las armas, una pieza legendaria con un buen modificador resulta casi siempre más atractiva que un objeto de mayor nivel sin efectos especiales.

Aun así, estos objetos no son inútiles: venderlos proporciona oro, un recurso clave para progresar. Funciona, pero deja la sensación de que estas rarezas están pensadas más como moneda de cambio que como opciones reales a medio o largo plazo.


El gran problema actual: habilidades poco satisfactorias

Aquí llegamos al punto más crítico del estado actual del juego. En Tower of Babel: Survivor of Chaos, las habilidades se sienten claramente por debajo del ataque básico. En la mayoría de situaciones, invertir en el ataque principal resulta más eficaz, consistente y rentable que potenciar habilidades activas.

Esto genera un problema de diseño importante: si mejorar habilidades no resulta competitivo, gran parte del sistema pierde atractivo. Además, el coste en oro para aumentar la probabilidad de mejoras múltiples es elevado, lo que refuerza la sensación de riesgo al apostar por builds centradas en habilidades.

Incluso con buenas combinaciones de objetos legendarios, centrarse exclusivamente en habilidades suele desembocar en partidas más débiles e inconsistentes, algo que debería revisarse cuanto antes.


Runs demasiado cortas para builds ambiciosas

Otro de los problemas derivados del equilibrio actual es la duración de las partidas. Las runs se sienten algo cortas, especialmente si el jugador intenta desarrollar builds complejas basadas en habilidades.

Para llevar una habilidad a niveles altos es necesario invertir mucho en experiencia y maldiciones, lo que crea un bucle frustrante: si no optimizas al máximo, te quedas sin tiempo antes del final; si lo haces, pasas gran parte de la partida sintiéndote débil.

El resultado es una sensación recurrente de “me ha faltado tiempo”, que puede afectar negativamente a la satisfacción general.


Propuestas de mejora claras y alcanzables

Lo más positivo es que muchos de estos problemas parecen solucionables con ajustes razonables:

  • Aumentar ligeramente la velocidad base y el radio de recogida mejoraría el ritmo general.
  • Añadir una opción de reseteo de habilidades en el Santuario, a cambio de oro, facilitaría la experimentación.
  • Realizar un ajuste de balance profundo en las habilidades, para que invertir en ellas sea tan satisfactorio como hacerlo en el ataque básico.
  • Revisar la ganancia de experiencia, reduciendo la dependencia extrema de maldiciones.

El gran sueño: habilidades épicas al nivel máximo

Si hay una petición que podría elevar el juego de forma inmediata, es esta: las habilidades deberían transformarse al alcanzar el nivel 20. Llegar al máximo debería ser un momento memorable, no solo un incremento numérico.

Ejemplos como Vampire Survivors han demostrado lo eficaz que resulta desbloquear combinaciones o efectos únicos al alcanzar el tope. Implementar algo similar —explosiones de pantalla, nuevas mecánicas, sinergias rompedoras— encajaría perfectamente con la filosofía del juego.


Un acceso anticipado con futuro

Conviene subrayar un dato clave: Tower of Babel: Survivor of Chaos lleva apenas una semana en acceso anticipado, y ya ha recibido actualizaciones que mejoran notablemente la experiencia. Esto demuestra compromiso por parte del equipo y una clara voluntad de escuchar a la comunidad.

Con tiempo, ajustes de balance y una mayor ambición en el diseño de habilidades, estamos ante un título que puede convertirse en uno de los referentes del género. Por ahora, es una propuesta muy recomendable para los amantes de los survivor-like que quieran formar parte de su evolución.

Nosotros, desde luego, seguiremos muy de cerca su progreso.

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