Cuando parecía que ya lo habíamos visto todo dentro del universo de Resident Evil, Capcom vuelve a sorprender con un añadido que, lejos de ser anecdótico, apunta a enganchar a quienes disfrutan exprimiendo cada rincón del juego. Se trata de Leon Must Die Forever, un nuevo minijuego gratuito que llega a Resident Evil Requiem con una propuesta clara: más acción, más desafío… y cero concesiones.
Un regreso que no da tregua
El título del modo ya deja entrever por dónde van los tiros. Leon S. Kennedy vuelve a ponerse en el centro de la acción, pero esta vez en una experiencia mucho más directa y exigente. Nada de exploración pausada ni gestión relajada de recursos: aquí todo gira en torno a sobrevivir bajo presión constante.
Eso sí, no podrás acceder a este modo desde el principio. Primero hay que completar la historia principal, lo que lo convierte en una especie de “prueba final” pensada para quienes ya dominan las mecánicas del juego.
Zonas conocidas, pero con un giro inesperado
Uno de los aspectos más interesantes de Leon Must Die Forever es cómo reutiliza escenarios del juego base. A primera vista pueden resultar familiares, pero la experiencia cambia por completo: los enemigos son más agresivos, más resistentes y, en muchos casos, presentan variantes que obligan a replantear estrategias.
A esto se suma una estructura tipo contrarreloj. No basta con sobrevivir, hay que avanzar rápido, tomar decisiones al instante y llegar al enfrentamiento final con los recursos justos. Esa tensión constante convierte cada partida en algo intenso y, sobre todo, impredecible.
Dificultad ajustable y partidas siempre distintas
El modo incluye cinco niveles de dificultad, pensados tanto para quienes buscan un reto moderado como para los más veteranos que quieren poner a prueba sus reflejos.
Pero lo que realmente marca la diferencia es su enfoque en la rejugabilidad. Cada partida cambia: el orden de las zonas, las habilidades disponibles e incluso la progresión no son siempre iguales. Esto evita que el modo se vuelva repetitivo y anima a intentarlo una y otra vez.
Además, entra en juego un sistema de potenciadores. A medida que eliminas enemigos, se llena un indicador que permite desbloquear mejoras temporales, añadiendo un componente estratégico interesante: decidir cuándo activarlas puede marcar la diferencia entre avanzar… o caer en el intento.
Más que un minijuego: una excusa para volver
Este lanzamiento no llega solo. Capcom ha acompañado el estreno con varias mejoras técnicas y correcciones en todas las plataformas. En PC, además, se han añadido funciones relacionadas con el mando DualSense, como los gatillos adaptativos, la respuesta háptica y el sensor de movimiento, buscando una experiencia más inmersiva.
Por si fuera poco, también se ha lanzado merchandising oficial inspirado en este modo y se ha recordado que las primeras figuras amiibo de la saga llegarán el 30 de julio, ampliando aún más el universo fuera de la pantalla.
Un momento dulce para la saga
Con más de seis millones de copias vendidas, Resident Evil Requiem confirma que la franquicia sigue en plena forma. El regreso a Raccoon City junto a personajes como Leon o Grace Ashcroft ha sido uno de los grandes atractivos de esta entrega.
Y lo mejor es que esto no parece haber terminado. Con el 30º aniversario de Resident Evil en el horizonte, todo apunta a que Capcom seguirá ampliando contenidos y sorprendiendo a los fans durante los próximos meses.
En definitiva, Leon Must Die Forever no es solo un añadido más: es una invitación a regresar, a poner a prueba lo aprendido y a comprobar si, esta vez sí, eres capaz de mantener con vida a Leon… aunque el juego parezca empeñado en lo contrario.
