¿Qué tiene el síndrome de Diógenes virtual que tanto nos atrapa? Nos pasa a todos: vemos un fajo de píxeles brillantes en el suelo, rodeado de los cadáveres calientes de cien monstruos, y nuestro cerebro libera dopamina como si no hubiera un mañana. Da igual que sea una espada oxidada o un calzón de cuero con +2 de defensa; lo queremos, lo necesitamos y lo vamos a recoger. En Horien Studio y las mentes detrás de la escena indie lo saben perfectamente, y por eso nos traen Phantom Tower, un action RPG que coge la fórmula del hack and slash más clásico, la agita en una coctelera con mecánicas roguelike y te desafía a subir una torre casi infinita donde nadie, absolutamente nadie, ha logrado coronar la cima.
Tras arrasar en plataformas móviles, por fin le hemos podido echar el guante a la esperada versión de PC. Nos hemos calzado las botas de aventurero, hemos conectado el mando y nos hemos lanzado de cabeza a comprobar si esta escalada hacia la gloria merece tus horas de vicio o si se queda en un simple intento de asalto. Spóiler: id preparando el café, porque esto engancha lo suyo.
Contenidos
Bienvenidos a la Phantom Tower: Aquí se viene a sufrir (y a forrarse)
La premisa de Phantom Tower es tan directa como una patada en la boca. En la base de una misteriosa y gigantesca estructura que rasga las nubes, aventureros de todos los rincones del globo se reúnen con un único objetivo en mente: oro, poder, reliquias legendarias y, si hay suerte, un trozo de gloria. Nadie ha vuelto de la cima para contarlo, pero oye, la avaricia rompe el saco y a nosotros nos sobra motivación.
La estructura del juego se divide principalmente en dos vertientes muy claras que se adaptan a cómo te apetezca sufrir cada tarde:
- Modo Ascenso: Es la campaña principal y el núcleo duro de la experiencia. Aquí te metes en la torre, revientas hordas de enemigos a lo largo de sus 100 pisos generados de forma aleatoria, y rezas para que el inventario no se te llene antes de decidir si continúas subiendo o si eres lo suficientemente inteligente como para retirarte a tiempo. Porque esa es la clave: en cualquier momento puedes usar el billete de vuelta a la ciudad para poner a buen recaudo tus preciados materiales, forjar nuevas armas y potenciar tu equipo. Si te pones codicioso y muerdes el polvo dentro, prepárate para lamentarlo.
- Modo Supervivencia: Para los que tienen el día tonto y quieren acción directa sin rodeos. Te enfrentas a hordas infinitas de monstruos con el equipamiento que elijas, intentando resistir el mayor tiempo posible. ¿El problema? Aquí la muerte es definitiva. Un mal paso, un esquive tardío y se acabó la fiesta.

Acero, esquivas y bendiciones: Un combate que entra por los ojos
Si algo nos ha quedado claro al jugar a Phantom Tower en PC es que el sistema de combate es una delicia para los dedos. Los desarrolladores se han inspirado fuertemente en los grandes referentes del hack and slash y se nota en la fluidez de las animaciones y en la respuesta inmediata de los controles. Aunque es perfectamente jugable con teclado y ratón, la compatibilidad nativa con mando en PC hace que repartir estopa a diestro y siniestro sea una experiencia sumamente satisfactoria.
Pero no todo consiste en machacar el botón de ataque como si no hubiera un mañana. A medida que avanzas por los pisos de la torre, irás desbloqueando las Bendiciones de la Torre. Estas bendiciones son habilidades aleatorias y modificadores que le dan la vuelta a tu estilo de juego. Lo divertido del asunto es que muchas de ellas no son simples mejoras gratuitas, sino que vienen con un sistema de ventajas e inconvenientes. ¿Quieres que tus golpes inflijan daño de fuego masivo? Perfecto, pero a cambio tu velocidad de movimiento se reducirá un 15%. Este constante tira y afloja te obliga a pensar sobre la marcha y a construir sinergias locas para adaptarte a las amenazas de cada piso.
Eso sí, no todo es un camino de rosas en la jugabilidad. Durante nuestras primeras sesiones de juego, notamos un problema de ritmo bastante evidente: los primeros 10 o 15 pisos de la torre son un paseo militar. Los enemigos apenas oponen resistencia y puedes superarlos casi con los ojos cerrados. Por suerte, una vez que superas esa barrera inicial, la curva de dificultad se dispara y el juego empieza a exigir que de verdad juegues con cabeza, esquives en el momento justo y aproveches cada ventaja de tu equipo.

El arte del crafteo y la pesadilla del síndrome de Diógenes
Donde Phantom Tower saca pecho de verdad y demuestra que no es un roguelike simplón es en sus sistemas de progresión y botín. La cantidad de armas, reliquias y recursos que puedes saquear es abrumadora. El sistema de creación de objetos (crafting) es inmenso, permitiéndote forjar equipo a medida en la ciudad utilizando todo lo que has conseguido rescatar de tus incursiones en la torre.
Pero claro, tanto botín tiene un precio muy alto: la gestión de inventario. Los chicos de Horien Studio han diseñado un espacio de almacenamiento bastante limitado que te obligará a jugar al Tetris mental constantemente. En la versión original para móviles, este límite de inventario venía acompañado de microtransacciones para expandir las ranuras o ver anuncios opcionales. En PC, aunque la monetización es infinitamente más limpia y justa (sin anuncios intrusivos que te corten el rollo), la gestión del espacio sigue requiriendo una planificación meticulosa que puede llegar a desesperar a los jugadores que solo quieren recoger absolutamente todo lo que brilla en el suelo. Es un peaje que hay que pagar si quieres disfrutar de un crafteo profundo, pero que sin duda levantará alguna que otra ampolla.

Rendimiento técnico y diseño artístico en compatibles
A nivel técnico, la versión de PC de Phantom Tower luce de escándalo gracias a un estilo artístico muy limpio y estilizado que, sin necesidad de exigir una tarjeta gráfica de la NASA, entra de maravilla por los ojos. Los efectos de las habilidades llenan la pantalla de luces y explosiones sin que el rendimiento sufra lo más mínimo, manteniéndose a unos gloriosos 60 frames por segundo estables como una roca.
Sin embargo, se nota que el juego arrastra cierta herencia de su diseño original para pantallas más pequeñas. El fallo más molesto que nos hemos encontrado durante nuestro análisis es que algunos textos de la interfaz son diminutos y extremadamente difíciles de leer en monitores grandes. Es un detalle tonto, pero que a la larga cansa la vista cuando estás comparando las estadísticas de dos espadas legendarias para ver cuál te conviene más. Con un par de parches para ajustar la escala de la interfaz en PC, el juego ganaría muchísimos enteros en comodidad visual.
Por último, cabe destacar que estamos ante una experiencia exclusivamente para un jugador. Aquí no hay multijugador, ni cooperativo, ni arenas PvP. Eres tú, tus decisiones, tu arma y una torre llena de monstruos cabreados que quieren desayunarte. A veces no hace falta más para ser feliz.

Conclusiones: Una escalada que merece la pena
Phantom Tower se planta en el catálogo de PC como una opción divertidísima, directa y con una profundidad en sus sistemas de botín y creación que sorprenderá a más de uno. A pesar de un inicio un tanto descafeinado por su baja dificultad inicial y de unos textos de interfaz que te obligarán a entornar los ojos más de la cuenta, el bucle jugable de subir pisos, desatar tormentas de golpes, conseguir botín y regresar a la ciudad para forjar la espada de tus sueños funciona a las mil maravillas. Si buscas un hack and slash adictivo, con toques estratégicos y que respete tu tiempo (pudiendo jugar sin conexión cuando quieras), la Phantom Tower tiene las puertas abiertas para ti. ¿Serás tú el primero en llegar a la cima? Nosotros seguimos en ello.
Ficha técnica
- Título: Phantom Tower
- Desarrollador: Horien Studio
- Editor: Horien Studio
- Plataformas: PC (versión analizada), Android, iOS
- Género: Action RPG / Roguelike / Hack and Slash
*Este avance ha sido posible gracias a una clave de PC de Phantom Tower facilitada por Bonfire
