Todos hemos jugado con estos coches de juguetes u de otra marca recorriendo pistas imposibles y haciendo maniobras de fantasía. Pues la gente de Milestone lleva años puliendo esa locura, pero con este nuevo Hot Wheels Infinite Rush en PC han decidido dar un golpe sobre la mesa y romper con la claustrofobia de las habitaciones, salones y sótanos. Se acabó eso de correr esquivando las patas de una silla de comedor o los peluches del gato. Esta vez, el estudio italiano nos suelta en un enorme archipiélago de mundos abiertos diseñados al milímetro para derrochar adrenalina, quemar caucho y destrozar todo lo que se cruce en nuestro camino.
Si tuviéramos que definir la primera impresión que produce el título al tomar el control en compatibles, es que estamos ante una mezcla explosiva entre la locura arcade más desenfadada y la libertad de exploración que tan bien ha consagrado a franquicias de la talla de los más grandes. Sin embargo, conviene matizar rápido para evitar despistes: aquí la propuesta no busca ser un simulador pretencioso ni un multijugador masivo persistente en su mapa libre. El mundo abierto está pensado como un gran parque de atracciones individual, un patio de recreo offline dividido en cuatro islas temáticas espectaculares donde podemos perdernos a nuestra bola, saltar por rampas imposibles y sembrar el caos sin necesidad de cruzarnos con otros usuarios estorbando en nuestro paseo.
Contenidos
Cuatro islas temáticas y el arte de la verticalidad de juguete
La ambientación de estas islas es uno de los aciertos más rotundamente divertidos del juego. No se trata de simples mapas genéricos con cuatro curvas; cada bioma es una declaración de intenciones repleta de personalidad, tráfico de coches de juguete circulando a su aire y escenarios interactivos destruibles
Lo verdaderamente revolucionario en el diseño de circuitos es cómo Milestone ha fusionado el asfalto o la tierra convencional con los icónicos raíles naranjas de la marca Mattel. Esta combinación dota a las carreras de una verticalidad alucinante. De repente estás rodando por la calle de una ciudad y, al segundo siguiente, enganchas una rampa que te eleva a cincuenta metros de altura para realizar un rizo sobre el tejado de un edificio. Además, esta estructura abierta permite tomar atajos arriesgados saliéndote de la pista naranja, aunque hay que medir bien el salto para no saltarte un punto de control o estrellarte violentamente contra un edificio.

La física del garaje: cuatro categorías que rompen la lógica habitual
Cualquier aficionado a los juegos de conducción sabe que, por regla general, los coches pesados son lentos, los de derrape se van de culo al mínimo roce y los deportivos simplemente corren mucho. Milestone ha querido mandar a tomar por saco esos clichés rancios diseñando un sistema de categorías donde cada uno de los más de 150 vehículos disponibles de lanzamiento se comporta de forma radicalmente distinta. Lo genial no es solo cómo se sienten al volante con el mando en la mano, sino la manera única en que cada tipo de chasis gestiona y recarga su barra de turbo.
El repertorio de cacharros de plástico y metal se divide en cuatro familias perfectamente diferenciadas que obligan a cambiar el chip de conducción sobre la marcha. Cada una pensada para un estilo de conducción diferente. Los Versátiles son los más equilibrados, con buen agarre y un comportamiento noble que los convierte en la opción perfecta para familiarizarse con los circuitos y mantener una velocidad constante sin sobresaltos. Los De Derrape, por su parte, están diseñados para cruzar el coche en cada curva y aprovechar las roderas y las pistas naranjas para cargar el nitro rápidamente. Los Bólidos apuestan por la velocidad pura, con una enorme capacidad para alcanzar velocidades punta y cargar el turbo de forma pasiva, aunque a cambio resultan bastante más torpes en las curvas. Por último, los Titanes son auténticos tanques sobre ruedas capaces de destrozar el tráfico y los elementos del escenario a base de golpes, aunque su enorme peso pasa factura y un uso excesivo del nitro puede provocar que el motor se sobrecaliente y perdamos potencia en el peor momento.
Para rematar esta fantástica variedad, el juego incluye una función comodísima: cambiar de categoría de coche al instante presionando un solo botón mientras exploras el mapa libre. Configuras tu vehículo favorito de cada tipo en el garaje y puedes pasar de conducir un utilitario equilibrado a un camión monstruo en medio segundo sin comerte molestas pantallas de carga.

Garaje de ensueño, compras de blister y chapa con licencia oficial
El factor coleccionista de este título es una droga dura de la que cuesta salir. No solo están presentes los diseños estrafalarios originales de la firma ocupando un lugar de honor, sino que también nos encontramos con una flota espectacular de marcas reales licenciadas. Ver réplicas en miniatura de fabricantes de la talla de Mercedes, Aston Martin, Alfa Romeo o Fiat recreadas con un nivel de detalle enfermo da un gustazo tremendo.
La forma de adquirir estas joyas en la campaña es un homenaje directo a los aficionados. En cada isla disponemos de concesionarios exclusivos donde los coches se exponen con su empaquetado blister original de tarjeta y burbuja de plástico transparente, exactamente igual que cuando los compras en una tienda de juguetes. Para desbloquear los eventos principales y enfrentarte a los jefes de zona hasta coronarte como el «Rush Master» de cada mapa, necesitarás acumular puntos y gastar las monedas ganadas compitiendo en estos salones de venta.

Pruebas para aburrir y un control exquisito con mando
La campaña no se limita a ponerte a dar vueltas a un circuito tradicional hasta que se te seque la córnea. La diversidad de eventos secundarios es abrumadora: desde pruebas de destrucción masiva del entorno hasta desafíos de derrape en recintos cerrados, pasando por retos fotográficos en puntos emblemáticos, batallas contrarreloj y carreras de eliminación al más puro estilo de los modos multijugador más locos de la red.
En PC, aunque el manejo con teclado es perfectamente funcional, jugar con mando es una auténtica gozada. El trabajo de integración con los gatillos adaptativos y la vibración háptica del controlador DualSense al conectarlo al ordenador es soberbio; sientes cada cambio de rasante, la pérdida de tracción en el barro y la resistencia del pedal de freno de un modo brutal. El único punto negro en la conducción es una cámara algo caprichosa que pega un tirón brusco e incómodo al frenar para derrapar, pero a la que te acostumbras tras un par de carreras.

Despliegue técnico en PC: optimización fina y acabados de juguete
Analizar la faceta técnica de Hot Wheels Infinite Rush en compatibles deja un sabor de boca fantástico. Milestone S.r.l. ha firmado uno de sus trabajos de optimización más sólidos hasta la fecha. El título se ejecuta con una estabilidad rocosa incluso cuando la pantalla se convierte en un auténtico caos pirotécnico repleto de explosiones, piezas de escenario volando por los aires, decenas de coches chocando en paralelo y efectos de partículas del turbo achicharrando el asfalto.
La representación visual de las miniaturas de plástico y metal es pura orfebrería digital. La textura de la pintura metalizada, los pequeños reflejos en las ventanas de plástico translúcido, el desgaste en las ruedas e incluso las diminutas rebabas de moldeo en los chasis recuerdan de forma enfermiza a los juguetes reales. En equipos de gama alta el juego vuela a resolución 4K y 60 fotogramas por segundo sin pestañear, pero lo mejor es que escalas gráficas más modestas pueden moverlo sin tirones raros gracias a un escalado muy bien integrado.

El dilema del multijugador y el espíritu de la pantalla compartida
Donde el título puede generar ciertas opiniones encontradas es en el planteamiento de sus modos multijugador. Como adelantábamos, la decisión de dejar el mundo abierto de las cuatro islas como una experiencia puramente individual y offline puede sentirse como una oportunidad desaprovechada para quienes soñaban con hacer el cabra en grupo por los mapas libres.
Y es aquí donde el juego recupera ese encanto de las tardes de sofá y mandos compartidos. La pantalla partida para hasta cuatro jugadores es una auténtica invitación al pique sano, con adelantamientos al límite, empujones y alguna que otra carcajada cuando alguien se pasa de frenada. Pero la fiesta no termina en el salón: el multijugador online permite reunir hasta doce pilotos en partidas competitivas con clasificación y diferentes modalidades, desde pruebas de eliminación hasta desafíos de derrape o la divertida caza de neumáticos. Una combinación que consigue mantener vivo ese espíritu de competición desenfadada, tanto entre amigos como frente a jugadores de todo el mundo.
Esta vertiente más directa y sin complicaciones encaja como un guante con la filosofía arcade del producto. No busca complicarse la vida con infraestructuras complejas, sino ofrecer velocidad pura y dura en dosis concentradas.

Conclusiones
Hot Wheels Infinite Rush supone un paso adelante valientísimo para la franquicia de Mattel en el terreno de los videojuegos. Milestone ha sabido salir de la zona de confort que suponían las habitaciones cerradas para regalarnos un enorme parque de atracciones en forma de archipiélago abierto. La enorme variedad de más de 150 vehículos, la diferenciación real entre las cuatro categorías de chasis, la verticalidad de sus pistas naranjas y una campaña repleta de eventos hacen que las horas vuelen frente al monitor.
A pesar de una cámara de derrape que requiere un periodo de adaptación y la ausencia de exploración cooperativa en el mapa libre, las virtudes del juego aplastan cualquier pequeño defecto. Es un título divertido, desenfadado, visualmente deslumbrante en PC y, por encima de todo, profundamente fiel a esa sensación mágica de sacar un cochecito de su caja de cartón para lanzarlo a toda velocidad por una rampa imposible.
Lo Mejor
- La gestión única del turbo según la familia del coche aporta una frescura táctica enorme.
- Entornos verticales, coloridos y repletos de rampas naranjas, atajos y elementos destructibles.
- Comprar los bólidos en sus blisters originales y la fidelidad visual de los modelos reales y fantásticos es una gozada.
- Pantalla partida a cuatro jugadores que funciona de maravilla y un apartado técnico muy pulido.
Lo Peor
- No se puede explorar el mapa libre en compañía de amigos en línea.
- Un giro brusco e incómodo al accionar el freno al que cuesta acostumbrarse las primeras carreras.
Ficha Técnica
- Título: Hot Wheels Infinite Rush
- Género: Conducción Arcade / Mundo Abierto
- Desarrollador: Milestone S.r.l.
- Editor: Milestone S.r.l.
- Plataformas: PC, PlayStation 5, Xbox Series X/S, Nintendo Switch 2
- Versión analizada: PC
Nota Final
8.5 / 10
Un chute directo de nostalgia, velocidad y plástico quemado. Hot Wheels Infinite Rush convierte las miniaturas de nuestra infancia en gigantes del asfalto dentro de un mundo abierto descarado y divertidísimo. Un arcade imprescindible en PC para desconectar el cerebro, pisar el acelerador a fondo y disfrutar del caos sin complejos.
*Este análisis de Hot Wheels Infinite Rush para PC ha sido posible gracias una clave facilitada por Plaion
