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Como una continuación no oficial de la obra de Stephen King: The Mist estamos en una isla cubierta de niebla, instalaciones abandonadas, criaturas gigantescas y cosas que se mueven cuando jurarías que eran estatuas entrarían directamente en esa lista. Pero claro, si además te dan un tren que puedes convertir en tu base móvil, la cosa empieza a ponerse interesante. Esa es la propuesta de Project: Mist, una aventura de supervivencia en primera persona que mezcla exploración, fabricación y terror con una ambientación que invita a desconfiar hasta de las piedras.

Desarrollado por Chicken Launcher, el estudio responsable de No Place Like Home, este nuevo proyecto cambia el tono más amable de su anterior trabajo por un mundo hostil donde la niebla es casi lo menos preocupante que podemos encontrarnos. Disponible en acceso anticipado para PC a través de Steam, el juego tiene varias ideas interesantes para quienes disfrutan sobreviviendo con lo justo y descubriendo qué demonios ha ocurrido en lugares donde claramente nadie debería quedarse a dormir.

Una isla que esconde algo más que cuatro árboles

Project: Mist nos despierta en un búnker rodeado de cadáveres y sin demasiadas explicaciones sobre lo que ha ocurrido. Una misteriosa voz femenina nos deja algunas provisiones y nos anima a encontrarla, así que toca fabricar nuestras primeras herramientas y abandonar el refugio para descubrir qué demonios sucede en esta isla.

La historia no lo cuenta todo de golpe, y esa decisión beneficia a la aventura. Buena parte del trasfondo se descubre explorando instalaciones abandonadas, registrando búnkeres y leyendo documentos que revelan fragmentos de lo sucedido antes de nuestra llegada. Hay historias humanas marcadas por la tragedia, rastros de una civilización que parece haber sufrido una catástrofe y detalles que nos hacen sospechar que aquí hay bastante más de lo que vemos a simple vista.

Y vaya si lo hay. Entre las ruinas y la vegetación mutada aparecen criaturas grotescas y fenómenos que parecen sacados de una película de ciencia ficción pasada de vueltas. Algunas imágenes resultan especialmente desconcertantes, como enormes manos que emergen del agua o una gigantesca ballena flotando en el cielo. Porque, por lo visto, en esta isla hasta los animales han decidido que la gravedad es una sugerencia.

Lo interesante es que el juego no necesita explicarnos cada rareza inmediatamente. Parte de su atractivo está en avanzar, encontrar algo que no encaja y preguntarnos qué estamos viendo. Esa curiosidad funciona como combustible para seguir explorando, aunque también deja claro que no estamos ante una aventura de supervivencia especialmente acogedora.

Tu base tiene ruedas y no conviene perder el tren

Una de las ideas más llamativas de Project: Mist es su tren, que funciona como una base móvil y un medio para adentrarnos en diferentes zonas de la isla. Olvidaos de levantar cuatro paredes de madera y considerar que ya tenéis un refugio de lujo: aquí podemos mejorar nuestro convoy y añadir elementos que nos ayuden a sobrevivir mientras nos aventuramos por territorios cada vez más peligrosos.

El tren aporta una dimensión distinta a la exploración. No se trata únicamente de construir un lugar seguro y olvidarnos de él, sino de mantener una base que acompaña nuestros desplazamientos y que necesita recursos para seguir siendo útil. Esto introduce una motivación adicional para registrar edificios, recoger materiales y planificar nuestras expediciones.

Eso sí, conviene prestar atención a dónde lo dejamos. En un mundo en el que es fácil desviarse del camino porque hemos visto algo sospechoso a lo lejos, perder de vista nuestro medio de transporte puede convertirse en una pequeña tragedia logística. Ir a buscar recursos y terminar haciendo una excursión interminable para recuperar el tren no parece el plan más brillante, aunque seguro que más de uno acabará viviendo esa experiencia.

Supervivencia, fabricación y bichos para cenar

Como buen juego de supervivencia, Project: Mist nos obliga a gestionar el hambre y la sed, reunir materiales y fabricar los objetos que necesitamos para continuar con vida. La diferencia está en que sus sistemas no se limitan a producir herramientas básicas y levantar una cabaña para escondernos de los peligros.

La cocina tiene su importancia, ya que podemos combinar ingredientes para preparar alimentos que proporcionan bonificaciones temporales. También es posible cultivar, procesar recursos y construir instalaciones útiles para obtener determinados materiales. La fabricación, por tanto, no se queda en una mecánica secundaria: nos permite desarrollar nuestra base y prepararnos mejor para las expediciones.

Incluso podemos capturar criaturas y aprovecharlas como alimento, con beneficios que amplían las posibilidades de supervivencia. Una solución bastante práctica cuando la despensa escasea, aunque quizá no sea el tipo de gastronomía que recomendaríamos a nuestros amigos.

La progresión también cuenta con equipamiento y mejoras que permiten ajustar nuestro estilo de juego. Armaduras, accesorios y habilidades aportan bonificaciones a diferentes estadísticas, mientras que el árbol de habilidades permite mejorar aspectos como la salud, la resistencia, la capacidad del inventario o la velocidad de movimiento. Explorar no solo sirve para encontrar materiales: también puede conducirnos hasta equipo que marque la diferencia cuando las cosas se pongan feas.

Una pistola gravitatoria para solucionar problemas a lo bruto

Entre las herramientas más curiosas destaca la pistola gravitatoria, capaz de recoger, desplazar y lanzar objetos. Su utilidad va más allá de ofrecer una forma divertida de mandar cosas volando: también permite manipular el entorno y añade posibilidades tanto a la exploración como a determinados enfrentamientos.

Es una mecánica que encaja muy bien con la ambientación de ciencia ficción y que ayuda a distinguir al juego de otras propuestas centradas en talar árboles, fabricar herramientas y construir refugios. Aquí el entorno puede convertirse en parte de nuestra estrategia, y aprovechar los objetos disponibles abre la puerta a soluciones menos convencionales.

El combate, por su parte, ofrece diferentes maneras de afrontar las amenazas. Podemos recurrir al sigilo, utilizar armas de fuego, lanzar explosivos o colocar trampas para controlar los enfrentamientos. También encontramos opciones como la ballesta, útil para atacar con discreción, y un arsenal que incluye pistolas, escopetas y munición especial.

No todo es perfecto. Los enfrentamientos pueden resultar algo toscos y, en ocasiones, ciertos enemigos permiten recurrir a tácticas demasiado sencillas, como rodearlos y golpearlos repetidamente. Sin embargo, la variedad de herramientas deja espacio para experimentar, algo especialmente interesante cuando nos enfrentamos a grupos numerosos o criaturas que exigen algo más que apretar el gatillo.

La niebla no está ahí para decorar

Si algo consigue Project: Mist, es crear una atmósfera inquietante. La isla está repleta de instalaciones abandonadas, vegetación extraña y criaturas que parecen haber transformado el entorno en algo irreconocible. Durante el día ya hay motivos para mantener los ojos abiertos, pero cuando cae la noche la sensación de vulnerabilidad aumenta considerablemente.

El diseño de sonido también contribuye a esa tensión. Los ruidos del entorno, los sonidos de las criaturas y el aislamiento hacen que explorar no siempre resulte una actividad relajante. La niebla, además, refuerza esa impresión de estar avanzando por un territorio del que desconocemos prácticamente todo.

Visualmente no estamos ante un espectáculo técnico, y el acceso anticipado todavía deja ver pequeños errores y detalles por pulir. Sin embargo, la dirección artística consigue compensarlo en buena medida. El mundo tiene una identidad reconocible y algunas de sus criaturas y localizaciones resultan perturbadoras sin necesidad de recurrir constantemente a sustos baratos.

Un acceso anticipado con potencial, pero todavía con trabajo por delante

Conviene recordar que Project: Mist sigue en desarrollo. Su propuesta ya cuenta con sistemas de supervivencia, exploración, fabricación, combate y progresión que permiten disfrutar de una experiencia considerable, pero todavía hay margen para mejorar la optimización, pulir determinadas mecánicas y ampliar sus contenidos.

Los desarrolladores tienen previsto incorporar nuevas localizaciones, jefes y funciones durante el acceso anticipado, con aportaciones de la comunidad para orientar parte de esa evolución. Es una perspectiva prometedora, aunque habrá que comprobar cómo se materializan esas mejoras y hasta qué punto consiguen refinar los aspectos menos sólidos.

Por ahora, su mayor virtud es la capacidad de despertar curiosidad. Siempre parece haber algo interesante esperando en la siguiente instalación, detrás de una puerta cerrada o al otro lado de una zona que todavía no nos atrevemos a explorar. Y cuando un juego de supervivencia consigue que abandonemos nuestro objetivo inicial porque hemos visto algo sospechoso a lo lejos, normalmente está haciendo unas cuantas cosas bien.

Primeras impresiones

Project: Mist tiene ingredientes suficientes para llamar la atención de quienes disfrutan de la supervivencia en primera persona con una ambientación oscura y un fuerte componente de exploración. El tren como base móvil, la pistola gravitatoria y la variedad de herramientas aportan personalidad a una fórmula que, por lo demás, resulta familiar.

Todavía necesita pulir algunos aspectos, especialmente en el combate y en el apartado técnico, pero su mundo despierta interés y recompensa la curiosidad. Si Chicken Launcher consigue desarrollar las ideas actuales, ampliar el contenido y mejorar sus puntos débiles, podríamos estar ante una propuesta bastante interesante para los aficionados al género.

De momento, nosotros nos quedamos con una recomendación sencilla: si os gustan las islas misteriosas, las criaturas imposibles y la supervivencia con un punto de terror, mantened Project: Mist en el radar. Eso sí, vigilad el tren, cargad provisiones y no os fiéis demasiado de esa voz que os habla desde la distancia. En una isla así, hasta la ayuda puede dar mal rollo.

Ficha técnica

  • Juego: Project: Mist
  • Desarrollador: Chicken Launcher
  • Género: Supervivencia, terror y exploración en primera persona
  • Plataforma: PC (Steam)
  • Estado: Acceso anticipado
  • Idioma: Español

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