Hideki Sato, figura fundamental en la historia de Sega y responsable del diseño de todas sus consolas, ha fallecido este fin de semana a los 77 años.
Sato se incorporó a Sega en 1971 y, a lo largo de las décadas siguientes, encabezó el departamento de investigación y desarrollo encargado del hardware tanto de recreativas como de consolas domésticas. Su influencia fue determinante en la identidad tecnológica de la compañía durante los años más decisivos de su trayectoria.
Entre 2001 y 2003 asumió además la presidencia de la empresa, cargo que desempeñó antes de abandonar definitivamente la compañía en 2008.
Su primer proyecto relevante en el ámbito doméstico fue la SC-3000, un ordenador personal lanzado en Japón en 1983. Años después, el propio Sato recordaría aquella etapa con humildad, admitiendo que por entonces desconocían el alcance comercial que podría tener el dispositivo.
Posteriormente participó en el desarrollo de la Master System, aunque sería la Mega Drive la que acabaría convirtiéndose en su creación más emblemática. Según explicó en diversas entrevistas, la experiencia acumulada en el sector arcade fue clave: el equipo trabajaba habitualmente con tecnología puntera, lo que les llevó a plantearse qué ocurriría si trasladaban esa potencia a un sistema doméstico. Así nació una consola de 16 bits equipada con el procesador Motorola 68000, cuyo abaratamiento en aquel momento facilitó su lanzamiento.
También estuvieron bajo su supervisión proyectos como la Game Gear y la Sega Saturn. La última gran consola desarrollada por su equipo fue la Dreamcast, concebida bajo los conceptos de “juego” y “comunicación”, y que con el tiempo se convertiría en una máquina de culto para muchos aficionados.
Con su fallecimiento desaparece una de las figuras más influyentes en la historia del hardware de videojuegos. Descanse en paz.
