Cuando un cómic independiente logra convertirse en una franquicia con videojuegos, películas y series animadas, es porque algo especial tiene. Ese es precisamente el caso de Scott Pilgrim, el personaje creado por Bryan Lee O’Malley que desde 2004 ha construido una de las sagas más queridas dentro de la cultura pop alternativa.

Con una mezcla de romance torpe, música indie, humor absurdo y toneladas de referencias a videojuegos clásicos, el universo de Scott Pilgrim ha sabido mantenerse vigente durante años. Tras el éxito de Scott Pilgrim vs. the World y del juego de culto Scott Pilgrim vs. The World: The Game, muchos fans se preguntaban si volveríamos a ver a Scott repartiendo puñetazos en formato interactivo.

La respuesta llega ahora con Scott Pilgrim EX, un nuevo beat ’em up desarrollado por Tribute Games, estudio que ya demostró su talento revitalizando el género con Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge.

La pregunta es inevitable: ¿estamos ante una digna evolución del clásico de 2010 o simplemente un ejercicio de nostalgia? Tras varias horas jugando en PC, la respuesta es bastante clara.


Scott Pilgrim vuelve a liarse a golpes

El punto de partida narrativo de Scott Pilgrim EX no busca reinventar la rueda, pero sí ofrece una excusa divertida para lanzar a sus personajes a una nueva aventura.

La historia nos lleva de vuelta a una versión distorsionada de Toronto donde algo extraño está ocurriendo con el espacio-tiempo. Extrañas facciones, criaturas absurdas y enemigos de todo tipo comienzan a aparecer por la ciudad, obligando a Scott y su grupo de amigos a intervenir.

Entre robots, demonios y extravagantes villanos —incluyendo el clásico humor dirigido a los veganos con poderes sobrenaturales— la trama mantiene el tono irreverente que siempre ha caracterizado a la saga.

El propio Bryan Lee O’Malley participa en la escritura del guion, lo que se nota especialmente en los diálogos llenos de sarcasmo, referencias culturales y situaciones absurdas que encajan perfectamente con el universo del cómic.

No es una historia compleja ni especialmente profunda, pero tampoco pretende serlo. Su objetivo es servir de marco para la acción y mantener vivo ese humor entre lo romántico y lo ridículo que siempre ha definido a Scott Pilgrim.


Un beat ’em up que entiende su legado

Si algo ha demostrado Tribute Games en los últimos años es que sabe cómo reinterpretar los clásicos sin perder su esencia.

Scott Pilgrim EX sigue siendo un beat ’em up lateral en el que avanzamos por escenarios derrotando hordas de enemigos, pero introduce suficientes mejoras como para sentirse moderno.

Desde el inicio contamos con siete personajes jugables, cada uno con estilos de combate diferentes. Esto no solo aporta variedad, sino que invita a experimentar con diferentes estrategias.

Algunos personajes son más rápidos, otros destacan por su fuerza o por habilidades especiales que cambian la forma de abordar los enfrentamientos. Esta diversidad se vuelve especialmente importante cuando jugamos en cooperativo.

Los controles responden con precisión y los combos se ejecutan con relativa facilidad, lo que permite crear cadenas de ataques espectaculares sin exigir una curva de aprendizaje demasiado dura.

El resultado es un sistema de combate accesible, pero lo suficientemente profundo como para mantener el interés durante toda la aventura.


Cooperativo: donde el juego realmente brilla

Aunque Scott Pilgrim EX se puede disfrutar en solitario, su diseño deja claro que el verdadero corazón de la experiencia está en el multijugador.

El juego permite partidas cooperativas de hasta cuatro jugadores tanto en local como online. Además, incorpora un sistema de entrada y salida dinámica que permite que los jugadores se unan o abandonen la partida sin interrumpir la acción.

Esto genera situaciones muy divertidas, especialmente cuando el caos en pantalla alcanza niveles absurdos con enemigos por todas partes, efectos visuales y ataques especiales simultáneos.

En ese contexto, la coordinación entre jugadores se vuelve clave. Algunos enemigos requieren tácticas conjuntas o posicionamiento estratégico, lo que añade un pequeño componente táctico a la acción.

Y, por supuesto, también genera momentos hilarantes cuando todo se convierte en un festival de golpes descontrolados.


Niveles más abiertos y exploración

Una de las principales diferencias respecto al juego de 2010 es la estructura de los escenarios.

En lugar de limitarse a niveles completamente lineales, Scott Pilgrim EX introduce áreas algo más abiertas donde podemos explorar, descubrir secretos e interactuar con el entorno.

No estamos ante un mundo abierto ni mucho menos, pero sí hay suficiente libertad para desviarse del camino principal y encontrar mejoras, objetos o rutas alternativas.

Este cambio aporta un ritmo más dinámico a la aventura y evita que el avance se convierta en una simple sucesión de peleas.

También se incorporan sistemas de progresión que permiten mejorar habilidades, desbloquear movimientos y personalizar ligeramente el estilo de combate de cada personaje.


Variedad de enemigos y jefes

Otro aspecto que mantiene fresca la experiencia es la diversidad de enemigos.

A lo largo del juego nos enfrentaremos a pandillas callejeras, criaturas surrealistas, robots, ninjas y todo tipo de amenazas que parecen sacadas directamente de una mezcla entre videojuego retro y cómic alternativo.

Los jefes finales, por su parte, están bien diseñados y suelen exigir aprender patrones de ataque específicos para derrotarlos.

No son combates especialmente complejos, pero sí ofrecen momentos memorables gracias a su creatividad visual y mecánica.


Cuando aparece la repetición

A pesar de sus virtudes, Scott Pilgrim EX no está completamente libre de problemas.

En sesiones largas puede aparecer cierta sensación de repetición, especialmente si dedicamos demasiado tiempo a misiones secundarias o a recorrer los mismos escenarios varias veces.

El sistema de combate es sólido, pero no evoluciona tanto como en algunos referentes recientes del género. Esto puede hacer que el ritmo se resienta ligeramente hacia el final de la aventura.

Afortunadamente, la duración general del juego está bien ajustada y los elementos desbloqueables ayudan a mantener el interés.


Un pixel art espectacular

Visualmente, Scott Pilgrim EX es una auténtica delicia para los amantes del pixel art.

Tribute Games ha mantenido el estilo visual del juego de 2010, pero lo ha llevado un paso más allá. Las animaciones son más fluidas, los escenarios están llenos de detalles y los personajes rebosan personalidad.

Toronto se presenta como una ciudad vibrante y estilizada, repleta de referencias visuales y pequeños guiños al cómic original.

Incluso en los momentos de mayor caos en pantalla, la acción sigue siendo fácil de leer, algo fundamental en un beat ’em up cooperativo.


Música que define la identidad del juego

La banda sonora vuelve a correr a cargo de Anamanaguchi, y su presencia vuelve a ser clave.

Sus composiciones electrónicas con influencias chiptune y rock encajan perfectamente con la estética del juego. Cada combate parece coreografiado al ritmo de la música, reforzando esa sensación de energía constante.

Es uno de esos casos en los que sonido e imagen trabajan juntos para crear una identidad muy clara.

Los efectos de impacto, por su parte, transmiten contundencia y ayudan a que cada golpe se sienta satisfactorio.


Rejugabilidad y contenido

Scott Pilgrim EX también apuesta por ofrecer incentivos para volver a jugar.

Hay secretos ocultos en los escenarios, habilidades desbloqueables, mejoras de personaje y distintos desafíos que invitan a repetir niveles.

Además, jugar con personajes distintos cambia lo suficiente la experiencia como para justificar varias partidas.

No es un juego infinito, pero sí uno al que resulta fácil regresar para una partida rápida con amigos.


Conclusiones

Scott Pilgrim EX demuestra que el género beat ’em up todavía tiene mucho que ofrecer cuando se ejecuta con cariño y conocimiento.

Tribute Games ha sabido capturar el espíritu de la franquicia creada por Bryan Lee O’Malley y transformarlo en una experiencia moderna, divertida y muy fiel a su legado.

Puede que no reinvente el género ni esté completamente libre de repetición, pero lo compensa con un combate sólido, un apartado audiovisual fantástico y un cooperativo que garantiza momentos memorables.

Para los fans del universo Scott Pilgrim es una compra casi obligatoria. Para quienes simplemente buscan un buen beat ’em up, también es una propuesta muy recomendable.


Lo mejor

  • Sistema de combate accesible pero profundo.
  • Cooperativo local y online muy divertido.
  • Pixel art espectacular y lleno de personalidad.
  • Banda sonora excelente.

Lo peor

  • Puede resultar algo repetitivo en sesiones largas.
  • El sistema de combate no evoluciona tanto como podría.
  • Algunas misiones secundarias poco interesantes.

Desarrollador: Tribute Games
Editor: Tribute Games
Plataformas: PC (versión analizada), PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One, Xbox Series X|S, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2
Género: Beat ’em up

Nota final: 8.5 / 10

Un beat ’em up moderno que respeta su legado y ofrece diversión directa, cooperativa y muy fiel al espíritu gamberro de Scott Pilgrim.

Este análisis de la versión de PC ha sido posible gracias a una clave otorgada por Cosmocover.

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