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Es algo maravilloso encontrar un videojuego antiguo, cogerlo entre las manos y descubrir que todavía conserva ese pequeño pedazo de historia que lo hace especial. Puede ser una etiqueta desgastada, una caja que ha sobrevivido a varias mudanzas o ese cartucho que lleva años esperando a que alguien vuelva a conectarlo. Porque quienes crecimos con los videojuegos en formato físico sabemos que aquello no consistía solamente en comprar un juego y meterlo en la consola. Había todo un ritual alrededor: mirar las estanterías, leer las contraportadas, comparar precios y volver a casa con una nueva aventura bajo el brazo.

Ahora que la industria parece empeñada en convertir nuestras bibliotecas en una sucesión de licencias digitales, suscripciones y servicios que pueden desaparecer cuando menos te lo esperas, recuperar ese contacto con los objetos tiene un encanto especial. Y precisamente ahí quiere tocar nuestra fibra Cozy Game Restoration, una propuesta de Parasol Corp que nos invita a convertirnos en restauradores de videojuegos clásicos.

La premisa es sencilla: heredamos la casa de nuestro abuelo y, como parte del trato, debemos recuperar una colección de 108 videojuegos que fueron importantes para él. El problema es que esos juegos no están precisamente esperando en una estantería, perfectamente colocados y protegidos de la humedad. Tendremos que conseguirlos mediante envíos, limpiarlos, restaurarlos y decidir cuáles queremos conservar, vender o exhibir en nuestra propia sala de colección. Ya hicimos algo relacionado con ReStory: Chill Electronic Repairs.

Una herencia con mucho trabajo pendiente

Todo comienza con una carta de nuestro abuelo. Hemos heredado su casa, pero antes tendremos que cumplir un encargo muy particular: recuperar aquellos 108 juegos que formaron parte de su vida y devolverles el esplendor que merecen.

Para conseguirlo entra en escena un servicio de envíos que nos proporciona paquetes con cartuchos y discos usados. Cada jornada tendremos que gestionar nuestras entregas, pagar por los juegos que queremos recibir y ponernos manos a la obra en nuestro pequeño taller.

La historia no pretende convertirse en el centro de la experiencia. No hay una sucesión de personajes con los que mantener conversaciones ni una trama especialmente elaborada que vaya descubriendo grandes secretos familiares. El contexto se construye principalmente mediante la carta inicial y las notas que acompañan algunos paquetes. En ellas encontramos pequeños mensajes de anteriores propietarios, recuerdos y referencias al cariño que determinadas personas sienten por sus videojuegos.

Manos a la obra: resucitando cartuchos y discos

La mayor parte del tiempo la pasaremos frente a nuestro escritorio, donde podremos examinar los objetos desde diferentes ángulos, acercar la cámara, girarlos y trabajar sobre cada superficie con las herramientas disponibles.

Los paquetes pueden contener cartuchos o discos en diferentes condiciones. Encontraremos suciedad acumulada, manchas de tinta, pegatinas, restos de adhesivo y arañazos que necesitan un tratamiento específico. Nuestro trabajo consiste en identificar cada problema y utilizar el utensilio adecuado para dejar el videojuego lo mejor posible.

El repertorio de herramientas es suficientemente variado para que el proceso no se reduzca a pasar un trapo de un lado a otro. Tenemos bastoncillos, cepillos, pinzas, luz ultravioleta, disolventes, pistolas de calor y productos para tratar las superficies de los discos. Cada herramienta cumple una función y debemos aprender a utilizarla correctamente.

Retirar una pegatina no es exactamente lo mismo que eliminar tinta de rotulador. Tampoco podemos tratar un cartucho con suciedad incrustada como si estuviéramos limpiando la superficie de un CD. El juego nos obliga a prestar atención al estado de cada pieza y a intervenir de manera adecuada.

Hay algo particularmente agradable en observar cómo desaparecen las manchas y vuelve a aparecer el aspecto original de un cartucho. Las etiquetas, los colores y los detalles de los discos cobran protagonismo a medida que avanzamos. Es una actividad pausada que invita a tomarse las cosas con calma, sin necesidad de estar pendiente de un enemigo que nos persigue o de un cronómetro que amenaza con terminar la partida.

El estado de conservación también importa

Cozy Game Restoration utiliza un sistema de valoración que determina la calidad de cada restauración mediante rangos representados por letras. Cuanto mejor sea el mantenimiento, mayor será la valoración del ejemplar y más posibilidades tendremos de obtener un buen precio por él.

Esto introduce una pequeña capa de gestión sobre la actividad principal. Podemos invertir más tiempo en dejar un juego prácticamente perfecto o conformarnos con una restauración menos exhaustiva para continuar con otros encargos.

La limpieza también tiene relación con el género de los videojuegos, que puede proporcionar bonificaciones durante el proceso. Son pequeños elementos que ayudan a diferenciar los trabajos y aportan algo de variedad a una mecánica que, de otra manera, sería todavía más repetitiva.

Sin embargo, tampoco estamos ante un simulador especialmente exigente. Con paciencia y familiarizándonos con las herramientas, podemos conseguir buenos resultados sin encontrarnos con desafíos que requieran una habilidad extraordinaria.

Una colección que merece su propia habitación

Podemos colocar los títulos en estanterías, ampliar el espacio disponible y decorar la sala con diferentes elementos que iremos consiguiendo a medida que avancemos. Hay cuadros, objetos decorativos, plantas y otros detalles que permiten darle algo de personalidad al lugar.

No estamos ante un sistema de construcción especialmente profundo, pero cumple con su cometido. Ver cómo nuestra colección va creciendo y cómo los juegos restaurados encuentran su sitio resulta bastante gratificante.

Además, los ejemplares tienen características que influyen en su valor. La plataforma, la rareza, el estado de conservación y otros factores determinan cuánto podemos obtener por ellos. También existen bonificaciones por exhibir determinados títulos juntos, lo que añade una pequeña dimensión estratégica al coleccionismo.

La idea es buena porque no todos los videojuegos tienen el mismo interés económico ni el mismo valor para nuestra colección. A veces tendremos que decidir si merece la pena conservar un ejemplar o venderlo para conseguir dinero y continuar trabajando.

El problema es que la gestión de la sala podría estar mucho mejor resuelta. La personalización es limitada y no siempre tenemos el control que nos gustaría sobre la distribución de los elementos. En un juego cuyo principal atractivo también está en construir nuestra colección, habría sido interesante disponer de más libertad para organizar y mostrar los objetos.

Porque una colección no es solamente una lista de títulos conseguidos. También es la manera en la que decidimos conservarlos y presentarlos.

El negocio de comprar, restaurar y vender

La economía es otro de los ingredientes de Cozy Game Restoration. Cada jornada recibimos nuevos paquetes y debemos administrar el dinero disponible para continuar adquiriendo videojuegos.

Restaurar cuesta dinero, recibir nuevos ejemplares también y, si queremos ampliar nuestra actividad, tendremos que aprender a gestionar los ingresos. No podemos limitarnos a comprar todo lo que aparece delante de nosotros y esperar que las cuentas salgan solas.

La tienda nos permite consultar información sobre cada título, incluyendo su plataforma, año, región, rareza y diferentes valores de mercado. También encontramos una gráfica que muestra cómo ha evolucionado su precio con el tiempo.

Este apartado es interesante porque introduce una pequeña actividad de compraventa. Podemos conservar los juegos que nos interesen, desprendernos de duplicados o vender ejemplares para financiar nuevas adquisiciones.

La información disponible permite tomar decisiones con cierta lógica. Un videojuego raro y bien restaurado puede resultar mucho más interesante que otro ejemplar común, mientras que determinados conjuntos pueden ofrecer ventajas si decidimos conservarlos y exponerlos.

Sin embargo, el mercado no llega a convertirse en un sistema de gestión especialmente profundo. La compraventa funciona como complemento de la restauración, pero no tiene suficiente peso como para cambiar radicalmente nuestra manera de jugar.

El paso del tiempo y los pequeños detalles

Cada jornada puede presentar unas condiciones meteorológicas diferentes y el clima no se limita a decorar la ventana. También influye en las probabilidades de recibir determinados tipos de juegos y en el comportamiento de la economía. Es un detalle que encaja con la naturaleza de Cozy Game Restoration. No estamos ante una simulación en la que todo sucede de manera aislada, sino ante una pequeña rutina que va cambiando conforme avanzamos.

Los paquetes llegan, revisamos su contenido, elegimos qué restaurar y decidimos cómo administrar nuestros recursos. Después podemos dedicar un rato a nuestra colección y preparar la siguiente jornada. La música lo-fi acompaña el trabajo sin reclamar demasiado protagonismo. Es agradable y encaja con esa intención de crear un espacio relajado, aunque la variedad musical podría ser mayor para evitar que las mismas melodías terminen repitiéndose demasiado.

En el apartado visual, el juego utiliza Unity para recrear los objetos y los espacios con un acabado bastante detallado. Los cartuchos y discos son los grandes protagonistas y se nota el esfuerzo por representar sus superficies, etiquetas y elementos físicos.

Es especialmente importante porque buena parte de la experiencia consiste en observar esos objetos de cerca. Si los videojuegos no resultasen convincentes, la restauración perdería buena parte de su atractivo.

Conclusión: una pequeña carta de amor al formato físico

Cozy Game Restoration tiene una virtud que no conviene pasar por alto: entiende que los videojuegos también pueden ser objetos a los que merece la pena dedicar tiempo y cariño.

Restaurar un cartucho, recuperar una etiqueta deteriorada o colocar un nuevo ejemplar en nuestra colección son actividades sencillas, pero tienen un encanto particular para quienes hemos vivido la época de las estanterías repletas de cajas, los manuales de instrucciones y las visitas a las tiendas para descubrir qué había llegado esa semana.

Parasol Corp ha encontrado una temática muy apropiada para un simulador acogedor y ha construido alrededor de ella una experiencia accesible, agradable y con suficientes elementos de gestión para acompañar la restauración.

Sin embargo, no todo está tan bien conservado como los videojuegos que pasan por nuestro escritorio. La repetición de las tareas termina siendo evidente, el sistema de mercado podría tener más profundidad y la personalización de la sala de colección necesita mayor libertad. También echamos en falta más variedad en los trabajos para que las jornadas no terminen pareciéndose demasiado entre sí.

Su mayor virtud es también su principal limitación: la restauración es el centro de todo, pero el juego no siempre consigue que las actividades que la rodean tengan suficiente peso.

Cozy Game Restoration no es el simulador definitivo del coleccionismo ni una experiencia especialmente profunda, pero sí un refugio agradable para quienes todavía sentimos algo especial al tener un videojuego entre las manos.

Lo mejor

  • La temática de restauración de cartuchos y discos, poco habitual y muy apropiada.
  • El nivel de detalle de los videojuegos y sus superficies.
  • La satisfacción de recuperar ejemplares deteriorados.
  • La ambientación acogedora y el ritmo cozy.
  • La colección personal y las posibilidades de exposición.

Lo peor

  • Las tareas de restauración terminan resultando repetitivas.
  • El sistema económico y la compraventa podrían tener más profundidad.
  • La personalización de la sala de colección es limitada.
  • Se echa en falta una mayor variedad de encargos y situaciones.
  • La historia apenas se desarrolla más allá de su premisa inicial.

Ficha técnica

  • Juego: Cozy Game Restoration
  • Plataforma analizada: PC
  • Desarrollador: Parasol Corp
  • Distribuidora: Parasol Corp
  • Género: Simulación / Restauración / Cozy
  • Idioma: Español

Nota Final

7,5/10

Cozy Game Restoration es una experiencia acogedora que convierte la restauración de videojuegos clásicos en una actividad entretenida y nostálgica. Su propuesta funciona especialmente bien cuando estamos limpiando y recuperando nuestros ejemplares, aunque la repetición y una gestión mejorable impiden que alcance cotas mayores. Un pequeño homenaje al formato físico que disfrutarán especialmente quienes todavía consideran que abrir una caja y sacar un videojuego forma parte de la magia.