Gracias a Warner Bros. Games hemos podido acceder a la beta cerrada de Mortal Kombat 1, una entrega que no solo reinicia su universo narrativo, sino también la manera en que se pelea dentro del ring. Con Liu Kang convertido en Dios del Fuego y arquitecto de una nueva realidad, el juego propone un nuevo comienzo tanto para sus personajes como para sus mecánicas, y lo hace con una dosis extra de estrategia que sorprende.
Un reinicio que cambia las reglas del torneo
La beta permite probar una porción muy concreta del contenido, pero suficiente para percibir el tono general del juego. La historia parte del final de Mortal Kombat 11, con un Liu Kang decidido a restaurar el equilibrio entre los reinos, mientras Shang Tsung vuelve a emerger como el inevitable antagonista. No hay grandes revelaciones narrativas aún, pero la ambientación y la puesta en escena dejan claro que Mortal Kombat 1 será más colorido, vivo y cinematográfico que sus predecesores, sin perder un ápice de brutalidad.
El combate se siente más fluido, más técnico
La sensación al mando cambia desde el primer golpe. Los movimientos son más rápidos, el ritmo más intenso y los impactos más contundentes. El juego parece buscar un equilibrio entre la ferocidad de MK9 y la precisión técnica de MK11.
En la beta se pueden controlar seis luchadores —Liu Kang, Kitana, Kenshi, Li Mei, Johnny Cage y Sub-Zero—, todos con un diseño renovado y un control más dinámico. Pero la verdadera novedad está en los Kameo Fighters, un sistema que altera por completo la estrategia.
Los Kameo Fighters: un cambio que puede definir el futuro de la saga
Cada combate permite elegir un personaje principal y un Kameo, una especie de asistente que entra en acción con solo pulsar un botón. No son simples ayudas visuales, sino auténticas extensiones tácticas de tu estilo de lucha.
Por ejemplo, Jax es ideal para castigar a rivales aéreos, mientras que Sonya ofrece contraataques rápidos que cambian el ritmo del combate. Lo interesante es cómo estas combinaciones pueden transformar completamente tu enfoque: elegir a un Kameo u otro tiene tanto peso como elegir a tu luchador principal.
El resultado es un sistema que añade profundidad sin romper la fluidez, y que invita a experimentar. La idea recuerda a los apoyos de Marvel vs. Capcom, pero con un toque más orgánico y coherente con el ADN de Mortal Kombat.
Técnicamente impresionante (y sangriento, como debe ser)
El salto a Unreal Engine 5 se nota. Los escenarios son más vivos, con iluminación natural, efectos espectaculares y una dirección artística que apuesta por el contraste entre la belleza y la barbarie. Aunque aún hay bugs y ajustes pendientes (como es lógico en una beta), el juego se siente sólido y estable.
El matchmaking online funciona sorprendentemente bien, con tiempos de espera cortos y un rendimiento fluido incluso en combates transoceánicos.
Primer veredicto: el reinicio que Mortal Kombat necesitaba
Este primer contacto deja claro que Mortal Kombat 1 no es un simple lavado de cara. Es una declaración de intenciones. Su nuevo sistema de combate, su ritmo más dinámico y la introducción de los Kameo Fighters son pasos arriesgados, pero también emocionantes.
Si todo el contenido final mantiene este nivel de ambición, NetherRealm podría estar a punto de firmar la entrega más completa y divertida de la saga. Y en un año donde los juegos de lucha están más vivos que nunca, Mortal Kombat 1 apunta a ser uno de los grandes protagonistas del ring.
