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Hacer un spin-off en lugar de una secuela directa siempre es un deporte de riesgo en esta industria. Si a eso le sumas cambiar las vibras relajadas de la exploración espacial por la tensión de un juego de extracción cooperativo (sin tiros, pero con mucho agobio), la cosa puede salir bien… o no tanto. Por cierto, ¿alguien más se ha dado cuenta de la afluencia de estos juegos de un tiempo a esa parte? No hace ni una semana analizamos Goblin Company o Witchspire. En fin… System Era Softworks, el modesto estudio de Seattle conocido por el queridísimo Astroneer de 2016 —que todavía arrastra una comunidad envidiable de 3.500 jugadores diarios y más de 120.000 reseñas positivas en Steam—, ha decidido saltar al vacío junto a Devolver Digital. El resultado de ese experimento se llama STARSEEKER: Astroneer Expeditions, un título que se lanzó este pasado 11 de junio de 2026 en acceso anticipado.

Para que nadie se quede fuera, el juego ha salido a un precio de 29,99 euros y ha desembarcado desde el primer día en Xbox Game Pass y PC Game Pass. Nosotros nos hemos enfundado el traje espacial en PC, para ver si este viaje a bordo de la estación ESS Starseeker merece la pena o si se queda en un gatillazo galáctico. Y la verdad es que el aterrizaje ha sido bastante más forzoso de lo que esperábamos.

Cambiando el paradigma: De la exploración relajada a la fiebre de la extracción

System Era claramente ha querido arriesgar omitiendo un Astroneer 2 tradicional para meterse de lleno en la moda de la extracción lo cual nos parece estupendo por salirse de su zona de confort y a la vez sentimos que podían haber arriesgado con un género meno de moda.

Aquí la base de operaciones y el centro neurálgico de todo es la ESS Starseeker, una estación espacial masiva que orbita planetas desconocidos y donde pueden interactuar hasta 60 jugadores a la vez en plan sala común. Desde allí, nos organizamos en escuadrones de hasta cuatro miembros para bajar a la superficie en expediciones cronometradas de aproximadamente 30 minutos.

La idea sobre el papel tiene una pinta tremenda: hasta 16 jugadores repartidos en distintos grupos pueden compartir un mismo planeta simultáneamente. En teoría, es una ambiciosa combinación del ritmo de los juegos de extracción modernos con la exploración de mundo abierto que popularizó a la franquicia. Pero claro, del dicho al hecho hay un trecho lleno de parches pendientes y decisiones de diseño bastante desconcertantes que dinamitan la experiencia a las primeras de cambio.

El drama del «Siempre Online» y los escuadrones públicos por la cara

Vamos con el primer tortazo de realidad: STARSEEKER no tiene modo sin conexión. Da igual que quieras jugar completamente solo para enterarte de qué va la película a tu propio ritmo; estás obligado a permanecer conectado a sus servidores centrales en todo momento. Esto ya ha levantado ampollas en la comunidad, donde muchas redes Wi-Fi domésticas se niegan directamente a conectar con el servidor, dejando a los usuarios tirados en el menú y sin una solución a la vista.

Pero el verdadero dolor de cabeza viene con el sistema de escuadrones. Se promociona como la forma ideal de jugar con amigos, pero tiene un fallo de diseño flagrante: el juego pasa olímpicamente de la privacidad y permite que jugadores aleatorios se unan a tu sesión privada por las buenas. Adiós a las partidas íntimas de tranquis. Si a esto le sumas que las desconexiones del servidor son el pan de cada día durante las transiciones entre planetas, mandando a tomar por saco todo el progreso que hayas hecho en la expedición, el entusiasmo inicial se evapora en cuestión de un par de horas. En todo caso es de esperar que esto se vaya corrigiendo y las caídas sean cada vez menores.

Si pones un tutorial hazlo bien

Si pensabas que el juego te iba a llevar de la mano al principio, vas listo. El tutorial de la clase Explorador dura apenas un par de minutos y se limita a enseñarte lo más básico: moverte, escalar, escanear, minar y fabricar un par de artilugios. Y reza para que no te toque cerrarlo a la mitad por cualquier imprevisto, porque si sales, no hay puntos de control; te toca reiniciar el juego y tragarte la cinemática inicial entera otra vez desde el principio.

Lo grave es que este tutorial pasa de largo por el bucle real del juego. No te explica cómo funcionan las boquillas intercambiables, la mecánica de los objetos arrojadizos para sedar criaturas o toda la capa de gestión de recursos. De repente, te ves soltado en la superficie acumulando todo tipo de recursos y demás parafernalia con nombres raros sin tener la más pajolera idea de para qué sirve cada cosa. Te toca jugar por puro instinto o tener una guía de la comunidad abierta en otra pestaña para enterarte de algo, justo lo contrario de lo que debería ser un cooperativo accesible en su lanzamiento.

Cuando una brillante idea se estrella contra los servidores

No todo van a ser palos para el equipo de System Era; cuando aciertan, hay que decírselo. El gran acierto de STARSEEKER radica en cómo gestiona la tensión a través de su temporizador de oxígeno. Cada incursión a la superficie dura un máximo de 30 minutos de reloj. El indicador baja constantemente, pero la gracia está en que si te da por correr, ponerte a minar como un loco o abusar del soplido de aire, el tanque se vacía a una velocidad que da miedo. Esta presión constante te obliga a trazar rutas inteligentes con tus compañeros, priorizar qué recursos valen la pena y calcular con precisión milimétrica el momento de solicitar la nave de descenso para volver a casa sanos y salvos. Es una reinterpretación magnífica de las mecánicas de los shooters de extracción llevada al terreno de la exploración espacial de mundo abierto.

La pena es que toda esta genialidad se va al garete por culpa de una infraestructura online que se cae a cachos. Da una rabia tremenda completar una incursión perfecta y encontrarte con que la nave de descenso se niega a activarse por un fallo del propio juego, a pesar de cumplir todos los requisitos. O peor aún, sufrir una desconexión total del servidor en pleno vuelo de vuelta que te manda directo a la ESS Starseeker con las manos vacías.

Un bucle que se quema rápido y el fantasma de la versión alfa

El estado actual del Acceso Anticipado es bastante parco en contenido. Para un juego que se fundamenta en descubrir lo desconocido, la variedad de planetas, biomas y tipos de misiones se queda muy corta a las pocas horas de juego. El ciclo jugable entra en bucle enseguida: bajas, escaneas entornos, acumulas materiales para cumplir las Tareas del panel, revientas un par de Alijos EXO y vuelta a empezar. Existen las llamadas Operaciones de Campo y unos Desafíos de la Comunidad que buscan darle algo de salsa al asunto, pero la realidad es que no logran maquillar una fórmula que se vuelve repetitiva demasiado pronto.

A esto hay que sumarle una interfaz de usuario que es un auténtico sindiós. Datos vitales sobre los recursos que llevas encima, el estado de tus contratos activos o los requisitos específicos de extracción se ocultan tras unos menús mal organizados y nada intuitivos. La queja que más se repite entre los usuarios enfadados es que esto se siente más como una versión alfa técnica y prematura que como un Acceso Anticipado en condiciones. El estudio ya ha prometido actualizaciones constantes, pero van a tener que picar mucha piedra en producción para remontar este bache.

Promesas rotas en la tienda y un apartado técnico borroso

Otro de los puntos que ha sentado como una patada en el estómago a los fans ha sido la política de monetización. System Era aseguró públicamente que el título vería la luz sin microtransacciones. Sin embargo, apareció en la tienda un paquete de cosméticos de pago por la cara. Es verdad que son sólo añadidos visuales para personalizar al astronauta y no afectan para nada a las estadísticas ni al plano jugable, pero el daño ya está hecho. Estrenar una tienda de pago el primer día tras haber prometido lo contrario genera una desconfianza tremenda en una comunidad que ya venía quemada por los problemas de conexión. El precio de 29,99 euros es ahora mismo algo elevado pero que esté en Game Pass amortigua el golpe.

En lo visual, Starseeker mantiene intacto ese magnetismo tan característico de la franquicia. Los planetas creados a mano, el adorable diseño de la fauna local y los efectos de partículas de las boquillas de nuestra multiherramienta EXO lucen realmente bien gracias a una paleta de colores fantástica. El problema viene a la hora de renderizar todo esto en pantalla. Gran parte de los usuarios en Steam critican que Starseeker se ve como «un desastre borroso», algo que hemos podido comprobar de primera mano: incluso exprimiendo el juego al máximo con nuestra tarjeta gráfica, hay una falta alarmante de nitidez y graves problemas con el suavizado de bordes. Si a eso le sumas unas proporciones extrañas en los modelados de los Astroneers y varios elementos reciclados del juego original que no pegan ni con cola en esta nueva estructura cooperativa, nos queda un apartado técnico que, aunque rinde de forma aceptable y no sufre de caídas graves, está muy lejos del sello de pulido al que Devolver Digital nos tiene acostumbrados en pleno 2026.

Conclusión

STARSEEKER: Astroneer Expeditions tiene una base prometedora que podría haber dado mucho juego, pero su estreno en acceso anticipado se ha quedado a medio gas por culpa de una ejecución deficiente y apresurada. La tensión de las expediciones de oxígeno y el cooperativo a cuatro bandas funcionan muy bien sobre el papel, pero la obligación de jugar siempre conectados (incluso en solitario), los molestos errores de conexión que destrozan tu progreso, una jugabilidad que no se explica al usuario, unos gráficos inexplicablemente borrosos en equipos de gama alta y el polémico paquete cosmético del día uno empañan el resultado final. Si tienes Game Pass, merece la pena echarle un vistazo por pura curiosidad si eres fan de la saga, pero ahora mismo está demasiado verde como para justificar el entusiasmo. El potencial está ahí metido en el caldero, pero a System Era le queda un largo viaje de parches por delante para convertir este spin-off en algo verdaderamente disfrutable. No obstante en Generación Gamer confiamos en que lo harán

Ficha técnica

  • Desarrollador: System Era Softworks
  • Editor: Devolver Digital
  • Plataformas: PC (Versión analizada), Xbox Series X|S, PlayStation 5, Nintendo Switch 2
  • Precio: 29.99€ (Incluido en Xbox / PC Game Pass)

*Este avance de Starseeker: Astroneer Expeditions, ha sido posible gracias a una clave de PC facilitada por Cosmo Cover

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